¿Qué es la hermenéutica?
Semejante pregunta me acaban de disparar en medio de un recreo, ante las dudas habituales del día antes del examen. ¿Se trata de un método científico? ¿Es una teoría filosófica? Y lo primero que se me ocurre, aunque no lo haya contestado así, es que la hermenéutica es una palabra muy rara. Con todo es uno de los muchos “tesoros” que conservamos aún de los griegos, porque hubo un tiempo en el que los que hoy consideramos el mayor lastre económico de Europa fueron la civilización más avanzada de occidente. Una de sus habilidades era mezclar de una forma extraordinariamente asombrosa religión, arte, y filosofía. Así fue como se les ocurrió un “precipitado conceptual”: volcar la tarea mediadora y comunicadora del dios Hermes en una palabra que se ha conservado hasta nuestros días. Hermenéutica. Interpretación. Como Hermes comunicaba a los dioses con los hombres, así nos recuerdan que podemos relacionarnos con los textos, con la sociedad con nosotros mismos. En eso consiste básicamente la hermenéutica: en lanzar puentes entre dos realidades.


