¿El fin de la industria cultural?
El concepto de “industria cultural” es uno de los que está en el punto de mira de la teoría crítica propuesta por la Escuela de Frankfurt. Curiosamente, los frankfurtianos recelaban de este concepto: en su opinión podía desempeñar una función predominantemente ideológica, escondiendo los conflictos reales y tratando de “entretener”, en el peor sentido de la palabra, a las sociedades. Los grandes espectáculos de masas serían el mejor ejemplo de lo que venimos hablando: grandes estadios que bailan y corean las canciones del lider de turno creado por una campaña de mercadotecnia. Todo un símbolo de la dialéctica de la Ilustración: lo que en un principio debería liberar las mentes termina transformado en uno más de los mecanismos del poder, especialmente del económico. A esta crítica se le puede dar todavía un par de vueltas a partir del impulso que la lucha contra la piratería va a recibir en los próximos meses.


