¿Qué leer?
Desde hace algunos días se nos está informando de diversos acontecimientos relacionados con la feria del libro de Madrid en la que la literatura nórdica recibe una atención especial. Pasear por cualquiera de los expositores es ir recreando posibles itinerarios literarios, lecturas que irán incorporándose a nuestro ser y configurando nuestra manera de pensar. Elegir libros es seleccionar encuentros, pero también ir cerrando puertas, rechazar personajes, perspectivas y ensayos. Hay, por supuesto, un coste de la oportunidad literaria: cada vez que escogemos un libro estamos renunciando con ello a otros cientos de miles. Nuestro tiempo es irremediablemente finito: nadie puede leerlo todo, y quizás tampoco sea deseable o saludable intentar hacerlo. Cada lector ha de ir trazando su propio camino, de la misma forma que cada viajero busca sus propios destinos con arreglo a criterios bien distintos. Porque tan imposible es conocer el mundo por completo como haber leído las obras más importantes de la historia del escribir humano.


