Los crímenes de Oxford
Cuando en foros y listas relacionadas con la filosofía se presenta una película como filósofica, no se puede evitar el sentarse delante de la pantalla esperando algo más, un hecho diferenciador respecto al resto de películas. Quien sabe: quizás sea una mala etiqueta que a los profesores de filosofía nos predisponga de un modo negativo. La película que nos ocupa vino precedida por su carácter filosófico: se desarrolla en la Universidad de Oxford y presenta una trama de asesinatos en la que aparecen implicados un estudiante y un profesor de filosofía. De lógica, para más señas. La filosofía se diluye en la sucesión de los crímenes y la investigación que lleva a cabo el alumno, acercándose mucho más a una película policíaca que filosófica. Ciertamente aparecen referencias a Wittgenstein desde la primera escena, pero me da la impresión de que el fuste filosófico es más bien débil. Se aprovecha la filosofía para dar un barniz pseudocultural a una película que puede recordarnos mucho más a Sherlock Holmes que a cualquier actitud propiamente filosófica. Seguir leyendo…


