Mercado y arte: el fin de la crisis económica
Nunca antes estuvo tan difícil determinar qué es arte y qué no lo es. Las vanguardias y los movimientos renovadores de las más diversas disciplinas artísticas contaban entre sus objetivos con la ruptura completa respecto a cualquier visión restrictiva del arte. Fin de ruta: “esto lo hace mi niño“, en el caso de los padres esperanzados en las capacidad expresivas de su descendencia o aquel “eso lo puede hacer cualquiera“, mucho más genérico, que esconde una optimista confianza en nuestros congéneres. Las fronteras entre lo artístico y lo que no lo es se han ido borrando paulatinamente, con la connivencia de artistas, galeristas, teóricos e incluso expertos, que han convertido en burdo y gastado el lema según el cual todo es artístico. En pocas palabras: nadie sabe hoy lo que es arte y lo que no, sin que ello haya mermado la proliferación de museos de arte contemporáneo, exposiciones, mercados y galerías. Seguir leyendo…


