Million dollar baby
Cualquier espectador de un combate piensa que el objetivo del boxeo es golpear al oponente. Hay uno más importante y prioritario: no ser golpeado. O al menos así lo ven dos de los protagonistas de la película que traemos hoy a colación. Las maneras de boxear son también formas de vivir: hay quienes van a exprimir su tiempo y otros que intentan que el tiempo no les exprima a ellos. Vivir hacia adelante, tratando de disfrutar al máximo, o protegerse de los posibles golpes, poniendo todas las condiciones a nuestro alcance para evitar el dolor y el sufrimiento: vivir a la defensiva. Los antiguos solían decir que la vida es una meditación de la muerte, y esta idea ha encontrado siempre una respuesta inmediata: no es vida la de aquel que está pensando en que puede perderla, en lo que vendrá después o en el significado de la muerte. No hay manera de boxear si pensamos únicamente en defendernos y esquivar los golpes: la vida y el boxeo consisten en un cálculo de riesgos. Exposición, ataque y defensa. Lo mismo en la calle que subido en un cuadrilátero.


