Los falsificadores
¿Qué ocurre cuando la única manera de seguir vivo es romper con tus propios principios morales y colaborar con tu enemigo? La película que quisiera comentar hoy habla de la supervivencia. Sin más adjetivos. La situación que plantea es contradictoria y cruel: supongamos que unos prisioneros de los nazis son recluidos en un campo de concentración y se les pide que falsifiquen moneda (libras y dólares) como única vía de salvación. Conservar la propia vida a través de la técnica y al precio de traicionar a los seres más cercanos y queridos y también las propias convicciones morales. Más de una vez hemos hablado por aquí de los dilemas morales: para algunos compañeros distorsionan la enseñanza de la ética, pues presentan circunstancias extraordinarias. El caso es que hubo periodos históricos, como el nazismo, en los que lo extraordinario se volvió cotidiano, y en los que la categoría de ser humano, con todas sus letras, debía ser demostrada en cada una de las acciones y decisiones. La película de hoy nos habla precisamente de esto.


