Nacionalidad
En el artículo 15 de la Declaración Universal de Derechos Humanos se dice lo siguiente:
- Toda persona tiene derecho a una nacionalidad.
- A nadie se privará arbitrariamente de su nacionalidad ni del derecho a cambiar de nacionalidad.
Parece razonable entender que este artículo preserva el derecho de todo ciudadano a pertenecer a un país, y que nadie puede arrebatar dicho derecho. Sin embargo, es un artículo más delicado de lo que parece, que puede incluso entrar en conflicto con la pretendida universalidad de la declaración. Y no sólo eso: no hace falta tirar mucho de memoria para recordar casos en los que el incumplimiento de este derecho ha generado problemas políticos internacionales. Veamos algunas de las aristas de la nacionalidad.


