La peli y el libro
En una reciente conversación, me contaban que la adaptación cinematográfica de Ensayo sobre la ceguera de Saramago, titulada A ciegas, estaba bien pero que no alcanzaba ni mucho menos la brillantez del libro. “Como siempre”, fue una de las coletillas utilizadas. La experiencia no es novedosa, y la hemos podido escuchar en muchos lugares y ocasiones: el cine y la literatura mantienen relaciones fluidas, se intercambian materiales, textos y personajes. Sin embargo, algo debe perderse en este proceso, algo valioso y que provoca un resultado común: aquel que ha leído un libro suele quedar decepcionado ante su adaptación al cine. Mientras hablaba de esto, se me venía a la cabeza el Laocoonte de Lessing, un texto en el que el autor alemán compara la poesía y la escultura. Capacidad expresiva, limitaciones técnicas, posibilidades plásticas… Como no voy a estar a la altura de Lessing, sí que me atrevo hoy a proponer algunas ideas en torno a la relación entre cine y literatura, tratando de desvelar por qué la película no satisface al lector. Seguir leyendo…


