Antropología del parentesco
El estudio de la antropología cultural cuenta, entre otras muchas, con una virtud muy especial: te ayuda a darte cuenta de la propia cultura, de cómo está organizada y, sobre todo, de que muchos rasgos o prácticas que anteriormente podían ser consideradas “naturales” están en realidad troqueladas por la cultura. Y todo esto hasta el punto de llegar a cuestionar la existencia de universales humanos, algo que, de momento, vamos a dejar para otro día. Una rama muy curiosa de la antropología es la que se dedica a estudiar el parentesco. A priori, uno puede pensar que no hay nada más natural que la paternidad y la maternidad. Tu padre va a ser siempre tu padre, y no tiene más vuelta de hoja. Y esto se podría extender a primos, tíos, abuelos… Es más, nuestro impulso positivista de hoy en día ya tiene una demostración científica de la paternidad: la prueba de ADN. Basta con realizar la prueba a quien tenga dudas al respecto para que pueda saber “a ciencia cierta” quién es su progenitor Seguir leyendo…


