¿Es la política una actividad racional?
Desde el viernes pasado, todos los españoles lo saben, estamos de campaña electoral. Lo cual significa que los políticos van a seguir montando su espectáculo de un modo más intenso aún de lo habitual. Sin embargo, puede ser un buen momento para abordar un asunto que nunca deja de tener actualidad: la racionalidad de la política. Y es que el juego democrático resulta cuando menos curioso: sabemos que los programas electorales no sirven de mucho, que en cuanto pasan las elecciones caen en el olvido. Sabemos que los políticos de uno y otro bando mienten cuando suben al estrado, que manipulan la realidad de un modo más mortal aún que el de los sofistas, para presentarnos la realidad tal y como a ellos les conviene. Sabemos que a los mítines políticos asisten, en un porcentaje abrumador, afiliados a los partidos, por lo que los “éxitos” de público son siempre relativos. Sabemos, finalmente, que se invierten millonadas en campañas (pagadas por todos) en las que la imagen y otros factores son mucho más importante que las ideas. ¿Es racional, entonces, montar todo este circo político? Seguir leyendo…


