Por qué no me gusta meneame
Con esto de las redes sociales (algunos de sus aspectos han sido ya criticados aquí) se ha puesto de moda una nueva forma de popularidad-competitividad (¿supuesta medida de la calidad de una bitácora?): la omnipotente y omnisciente meneame. Por esos azares del destino, un par de lectores tuvieron a bien “menear” (podrían haber buscado una palabra mejor, seguro) dos anotaciones de esta bitácora aparecidas la semana pasada: un positivismo larvado y 5 prácticas para tomarse la vida “con filosofía”. Algo que ni mucho menos se puede recriminar al lector pero que tiene consecuencias no siempre deseadas: que te “meneen” un artículo singinifica que van a exponer tu texto a un ojo para el que tú no escribes, y que muchas gentes que ni conocen tu bitácoras, tus temas o tu trayectoria (4 años de bitácora ya son, creo, una pequeña trayectoria) vayan a opinar, asi, sin más, como les venga en gana. Probablemente, sin tener ni idea de lo que están hablando. Seguir leyendo…


