La teoría de los seis grados
Desde hace ya un tiempo viene circulando por la red una versión tecnológica de una propuesta de la primera mitad del siglo XX: me estoy refiriendo a la teoría de los seis grados. El ejemplo es casi familiar: dentro de una red social como Facebook, tan sólo hay seis personas entre cada uno de nosotros y cualquier otra persona del mundo. El mundo es grande sólo en apariencia: tú conoces a alguien que a su vez conoce a alguien que a su vez conoce a alguien… que conoce a Obama o a Bin Laden, igual nos da (aunque quizás deberíamos revisar con quiénes nos relacionamos si potencialmente podemos contactar con ambos…). Seis pasos entre Juan López Pérez y Jürgen Habermas. Sencillamente asombroso. Aunque la teoría haya cobrado nueva vida gracias a la-red-que-todo-lo-conecta, en realidad tiene ya cierto recorrido y lleva discutiéndose varias décadas dentro de la sociología y la psicología, con algún que otro experimento realizado al respecto. ¿Qué aporta entonces Internet al invento?


