Vacaciones pagadas y demagogia
Hoy empezamos el curso con el “privilegio” de estar en el punto de mira de la sociedad. Trabajamos poco, se dice, y los polémicos “dos meses de vacaciones” están en boca de todos. Como si tal circunstancia mereciera algún tipo de contrapartida o justo castigo. Quieren “meternos en cintura”, expresión que se ha escuchado en algunos medios de comunicación, tan demagógicos y servilistas como de costumbre. Es sencillo poner a la opinión pública y a la sociedad en contra de un colectivo cuando los dueños de las fábricas de puntos de vista están aliados con el poder, y sólo cuentan la mitad de lo que deberían. Por si queda alguna duda, pongamos el tema de las famosas vacaciones del profesorado en claro: efectivamente, los meses de julio y agosto los profesores no trabajamos. Estamos de vacaciones. Pero hay una diferencia con el resto de trabajadores: estas vacaciones no están “pagadas”, sino que se las paga cada profesor de su bolsillo al recibir anualmente una retribución inferior a la que debería. Y quien esconda esta información es sencillamente un manipulador, sea consejero de educación o director de informativos.


