Voluntad y materia
En las últimas décadas el materialismo se ha ido consolidando como la teoría científica más consolidada a la hora de explicar al ser humano. Dos perspectivas dominan el panorama: la neurociencia y los programas de inteligencia artificial. El primero, trata de explicar cómo nuestras emociones, sentimientos e ideas pueden explicarse en función de las reacciones eléctricas que se producen en nuestro cerebro. Por otro lado, las diferentes líneas de la IA tratan de mostrar que las máquinas son capaces de asumir tareas que se habían considerado específicamente humanas. Nuestros procesos cognitivos, se nos viene a decir, pueden ser explicados como reacciones puramente materiales, con lo que palabras como “alma” o “mente” parecen desterrarse para siempre del vocabulario científico.


