Un mundo de riesgos
Entre la razón y el sentido común · Actualidad
El otro día ví un documental en la televisión sobre el impacto de la química en nuestras sociedades, dice la razón, la verdad es que era bastante preocupante, nunca reparé en que grandes progresos como productos de limpieza o insecticidas pudieran tener esos efectos
Déjalo, no le des más vueltas, la ciencia actúa siempre de buena fé, le replica el sentido común, gracias a la higiene se salvan vidas todos los días, y los pesticidas protegen cosechas y alimentan a toda la población, no tiene más vuelta de hoja
No te creas, la razón sigue en sus trece, porque salía un estudio hecho por Adena sobre la toxicidad que tenemos en nuestra sangre: analizaron las de los ministros de la UE y tenían 37 sustancias de efectos desconocidos…
Bueno, vale, pero ese es el precio del progreso, argumenta el sentido común, nada es gratis, todo tiene un precio, un doble efecto, no existen fórmulas mágicas, el ser humano hace siempre todo lo que puede
No estoy tan convencida, la razón sigue abatida, las industrias químicas frenan los intentos de la Unión Europea de parar esta invasión de la química y el veneno, y eso que saben que se ha detectado DDT en la sangre, como si fuera la primera vez que una empresa va contra la salud pública…
Pero vamos a ver, el sentido común comienza a perder la paciencia, tú no vas a solucionar nada sabiendo que te pueden estar envenenando en tu puesto de trabajo, que todos los productos de higiene y limipieza que utilizas están compuestos por productos tóxicos, que estás comiendo carne de vaca loca, o que compras alimentos transgénicos sin saberlo, deja de amargarte y déjame tranquilo
No todo es tan sencillo como tú los presentas, son vidas humanas las que están en juego, la razón se mantiene firme, y salían varios casos de personas que sufrían enfermedades muy graves por estar expuestas a todas estas sustancias sin saberlo, es urgente detener todo esto y encontrar una solución
Te tengo dicho que no hay solución, que de algo hay que morir, que no puedes vivir obsesionado con el etiquetado, ni te puedes volver a aprender a estas alturas toda la talba periódica para ser capaz de detectar todos los conservantes cancerígenos que hay en cada chuchería, el sentido común comienza a perder los papeles, dedícate a vivir y deja de pensar, la sociedad está montada así, hay riesgos que tenemos que asumir y no por darle más vueltas lo vamos a arreglar, no se consigue nada pensando todo el día, déjame en paz de una vez…
Prefieres cerrar los ojos ante una realidad inquietante, acusa la razón
Y tú eliges estar obsesionado todo el día con algo que escapa a tu control, termina decidido el sentido común.
¿Con cuál nos identificamos?


