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Un mundo sin arte

¿Qué pasaría si el arte desapareciera de nuestro mundo?

Dominados como estamos por la urgencia de la utilidad, nos empujan a cuestionar todo aquello que carezca de una aplicación técnica o social inmediata. Por eso nuestra sociedad no entiende, por ejemplo, que haya alumnos de bachillerato dispuestos a estudiar latín o griego. O se cuestiona permanentemente que haya que estudiar materias como la filosofía, que no proporciona utilidad alguna a quien le entrega su tiempo y esfuerzo. Es curioso que otras materias de perfil humanístico, como la historia, la geografía o la historia del arte, no se vean tan cuestionadas: se entiende que proporcionan eso que suele incluirse bajo el ambiguo nombre de "cultura general". Esto no impide que haya quienes dan un paso más allá y se atreven incluso a cuestionar la existencia del arte mismo. Movidos, según dicen, por el absurdo del arte contemporáneo, no es difícil encontrar quienes cuestionan seriamente que se respalde la actividad de artistas cuyas obras no transmiten nada en especial, y cuya dificultad técnica es, en algunos casos, prácticamente inexistente, tal y como se refleja en el "esto lo podría hacer yo en casa" con el que a menudo se comentan algunas obras de arte.

Para todos los que lo cuestionan: un mundo sin arte sería menos creativo. Nadie pondrá en duda que la imaginación es una de las facultades más características del ser humano y que en el arte alcanza uno de sus mayores grados de expresión. Se podrá decir que el ejercicio artístico de imaginación no es productivo o directamente aplicable. La respuesta a esta objeción es sencilla: el efecto que la imaginación artística produce sobre el espectador es ya una forma de aplicación. El arte, en consecuencia, cambia al ser humano, lo transforma, por lo que un mundo sin arte sería, inesperadamente, un mundo con menos esperanza: las posibilidades de cambio se verían reducidas, si no contamos con una instancia que nos mueva por dentro, que nos empuja a pensar o que nos retuerza las entrañas. La experiencia estética logra un tipo de comunicación que no se puede conseguir con la misma efectividad en el lenguaje abstracto.

Pero hay más rasgos que deberían llevarnos a valorar el arte: un mundo sin arte sería más feo. Dejando de lado nuestro gusto personal hacia el arte de nuestro tiempo, nadie puede decir que es incapaz de encontrar una sola obra de arte bella. Más aún: entre los grandes referentes universales de la belleza encontraremos con toda seguridad obras de arte. Que acompañarán, sin duda, a paisajes naturales o a cualquier otro icono o experiencia, sin que eso reste un ápice de valor a la belleza artística. Y aún cuando es feo merece la pena el arte: el realismo o la desfiguración son un modo más de criticar, de señalar aquellos aspectos de nuestro mundo que deberían cambiar. Hoy el arte es una forma de pensamiento más, una nueva mirada a lo real. Por ello es difícil imaginar que haya quien se pueda atrever a cuestionar su existencia, en tanto que un mundo sin arte sería un mundo sin creatividad, sin esperanza, sin belleza y sin crítica. Todo esto nos aporta lo que en opinión de otros, no vale para nada. ¿Es acaso una descalificación del arte, o de quien así piensa"

¿Y acaso no será que justo estos que no ven la utilidad del arte es porque ellos mismos están faltos de creatividad, de esperanza, belleza y crítica (crítica constructiva, se entiende, pues de la otra encontramos por doquier)? Y es que hay tantos "muertos vivientes", como diría un profesor mío. Hace tiempo que no me paso por aquí y no te he felicitado el año, Miguel, así que lo hago ahora: ¡Feliz año! (el viejo o el nuevo, el que gustes) ¡Un saludo!

Existe tanta creatividad y tanta belleza en el arte como en la ciencia. La marcha de la razón es creativa independientemente del ámbito de que se ocupe. Y lo es porque simplemente no puede dejar se serla. Por eso considero que existe algo más radical en la pérdida del Arte que la perdida de cierto modo de creatividad y de belleza. El Arte trata de captar, de dar razón, de la Realidad. Y lo hace a través de un lenguaje simbólico. Para dar razón de la realidad se pueden utilizar muchos lenguajes, pues bien, el lenguaje del arte es el simbólico, y no, el científico-técnico o el religioso. Si desapareciese el Arte, desaparecería consigo, una de las formas de dar razón de la Realidad. La Realidad es abierta y posee múltiples dimensiones. Acabado el arte, acabaría definitivamente, una de las vías de acceso a dicha realidad. Un Saludo

La gente critica al arte contemporaneo diciendo "esto lo podría hacer yo en casa" no porque observa el cuadro o escultura como algo facil o malo, sino lo critica porque el hombre es cada vez mas consciente de sus posibilidades de realizacion y de que son capaces los demas. Por eso critica el arte, porque en una medida tiene envidia por la importancia que da la gente a ese cuadro cuando el es capaz de hacer lo mismo, de crear cuadros que a veces no tienen tanta repercusion pero es una expresion de su idea del arte que seguramente es distinta a la de cualquier otro.