Pasar al contenido principal

¿Es posible la ciencia sin método?

Cuestionando una idea muy extendida sobre la ciencia

Tendemos a pensar que la ciencia es un saber en el que impera la ley y el orden. La marcada presencia de las matemáticas es sólo un síntoma más que llega a convertirse incluso en cirterio de valor: cuanto más "matematizable" sea una disciplina, mayor será su "cientificidad", ocupará un puesto mejor en el olimpo del saber. No sólo eso: los científicos "presumen" de poder aplicar un método que les distingue del resto de los mortales. Si la filosofía, la historia, la economía o la psicología no son ciencias en sentido estricto se debe, entre otras cosas, a que no pueden aplicar el método hipotético deductivo, auténtica piedra filosofal del conocimiento humano. La ciencia, se nos dice, es sistemática, organizada, metódica y la improvisación o el azar juegan un papel prácticamente insignificante en su desarrollo. La imagen más extendida del científico es el laboratorio, lugar específico del trabajo sesudo y a conciencia cuyo fin último es la demostración que conducirá a una teoría. El caso es que toda esta concepción no deja de ser una idealización y algunos filósofos de la ciencia han señalado algunas de las "trampas" de la misma.

Quizás el autor más conocido sea P.K. Feyerabend. Su idea central cuestiona precisamente la identidad ciencia-método. El título de una de sus obras más conocidas lo deja bien claro: Contra el método. Su autor se apoya en diversos episodios de la historia de la ciencia que pondrían en entredicho ese carácter racionalista que suele acompañar a la ciencia: no ya porque la ciencia avance en ocasiones por pura casualidad, sino fundamentalmente porque lo hace también en contra de la razón. Algunos de los grandes científicos de la historia son los que han roto con la "racionalidad científica" de su tiempo, atacando las explicaciones y teorías que se daban por ciertas en su presente. La importancia de los experimentos o de la experiencia empírica también se cuestiona: la ciencia ha avanzado en ocasiones en contra de los datos que perciben nuestros sentidos. ¿Cómo seguir entonces manteniendo la relación entre ciencia y ley"

La obra de Feyerabend tuvo consecuencias incluso en su vida personal: fue objeto de una crítica tan dura y feroz que el autor reconoció años más tarde haber caído en una depresión, viéndose obligado a matizar alguna de sus afirmaciones. Dejando de lado la discusión históriográfica, muchas de las cuestiones que abrió pueden seguir discutiéndose hoy: no hace falta ser un experto científico para darse cuenta de que algunas cuestiones no progresan precisamente de un modo racional. La influencia de la economía, la sociedad o la política no son las únicas "turbulencias" que afectan al trabajo del científico. Hay mecanismos de normalización: universidades, revistas de prestigio mundial y congresos de grandes autoridades. Ahí se marca la frontera entre lo racional y lo irracional de cada ámbito. Frente a esta ciencia institucionalizada, siguen saltando de vez en cuando noticias de descubrimientos que se han realizado en contra de la ortodoxia, cuestionando algunos de los presupuestos intocables. Siendo esto así, ¿no debería la ciencia admitir que su racionalidad y metodología no son puras, sino que a menudo se progresa en contra de los métodos aceptados" De no ser así, difícilmente podría entrar en juego uno de los motores del progreso humano y científico: la imaginación.

Es cierto que la ciencia en muchas situaciones ha tenido que echar mano de la imaginación, base de la creatividad y la curiosidad, pero, ¿una ciencia en manos de la incertidumbre (suerte y azar) y no del ordenamiento de sus fases para dilucidar realidades extra-racionales? La filosofía de los siglos XX y XXI motivadas por los principios de incertidumbre e indeterminación vean con ojos de sospecha el papel directriz de la razón. Sin embargo, la ciencia en medio de tanta turbulencia racional e irracional, le debe su pasado, presente y porvenir, al ahora "cretino" método.

No deja de sorprenderme la escasa comprensión que tienen los no-científicos sobre la ciencia y sobre la aplicación del método científico. Me inclinaba a pensar que los filósofos serían, en todo caso, de los más informados y ahora lo dudo. No estoy seguro de a qué se refiere usted cuando dice que "la ciencia ha avanzado en ocasiones en contra de los datos que perciben nuestros sentidos". Supongo que se refiere, como insinúa la repetida referencia a procesos caóticos (la economía, la política, sus "turbulencias"). Tal vez se refiera también a otros eventos que retan el sentido común (¿la dualidad partícula-onda de la luz, gatos que están al mismo tiempo vivos o muertos con una probabilidad dada, pero que no está ni vivos ni muertos hasta que no se abre la caja?) Lo mejor del método científico es que es capaz de sobreponerse a las derrotas de la razón y la empírica. La imaginación no está excluida del método de la ciencia, por el contrario, es su motor. Cuando Einstein propone que el espacio-tiempo se curva está haciendo un precioso ejercicio de imaginación. Lo mismo hace Higgs cuando plantea la existencia del famoso bosón que hoy lleva su nombre; o Lawrence, o Gleick, o Mandelbrot... y todos ellos aplican el método. No cometa el error de desacreditar el método científico porque usted o yo no seamos capaces de aplicarlo más allá del sentido común y de la observación que podemos hacer con nuestros propios sentidos. La ciencia no mecánica, los pasos del método científico no son una receta de cocina.

Y a mi no deja de sorprenderme, cuanto mas leo sobre la ciencia ortodoxa, la absoluta ignorancia de los cientificos sobre filosofia, cuestión que les habria servido de gran ayuda en muchas de sus "paradojas" cientificas, pues estaban resueltas por la filosofia desde hace largo tiempo. Como la tan traida historia del gato que esta vivo y muerto a la vez, para tras "sesudos" estudios de fisicos ignorantes en filosofia, acabar encontrando la brillante solución, de que es el observador el que produce el colapso de la función de onda, y por ello nunca se observa dicha paradoja en el mundo real, cuestión que cualquier avezado filosofo les habria podido explicar asi que le hubieran preguntado, pues es un tema resuelto hace tiempo: la paradoja del observador. Por suerte cientificos como Einstein, Feynmam o Prigogine, si se han preocupado por tener una formación filosofica, que les ha ayudado en gran medida a formular planteamientos revolucionarios. Asi como es de agradecer que haya cada vez mas cientificos que promueven la ayuda de filosofos para encarar problemas de dificil resolución. Si conoce algo del metodo cientifico, sabra cuales son sus limitaciones, que son muchas, y cada vez mas dificiles, segun avanza la cantidad de conocimientos y su profundidad, el metodo cientifico ortodoxo es mas dificil de aplicar. Algunos casos que se me vienen a la cabeza, y sin poder ser mas exahustivo por las limitaciones de un foro: Cosmologia: el peso de un planeta, el numero de planetas habitables...etc, nadie puede pesar un planeta, se aceptan experimentos que son aproximaciones, no experimentos puros Fisica: se vuelve probabilidad en la mecanica cuantica, se renuncia a la precisión absoluta. Matematicas: cuanto mas complejo es un sistema, menos sirven las matematicas, su exactitud y utilidad se circunscriben a sistemas aislados, muy condicionados y pequeños. Teoria del Caos: mas probabilidad y menos utilidad de las matematicas "exactas" en los sistemas complejos. Teoria del Multiverso: que predica que es necesario un nuevo metodo experimental, pues no es aplicable cuando hablamos de otros universos, infinitos y eternidades, nadie puede diseñar un experimento para comprobar eso, se hacen aproximaciónes y elucubraciones matematicas. Y las hacen fisicos de reconocido prestigio, y las publican revistas de reconocido prestigio. El metodo cientifico, fue una declaración de principios, que se ha tenido que ir adaptando a la realidad del conocimiento, reconociendo sus limitaciones y tambien hay que decirlo, sus enormes logros. Pero actualmente es un concepto muy difuso, y que esta siendo redefinido, para adaptarlo a la realidad de los datos, y a la profundida que esta alcanzando el conocimiento. Y eso sin entrar, en que el metodo cientifico, es poco mas que un objetivo idealista que se debe perseguir, aunque se sepa no realizable, en los campos que mas nos preocupan como seres humanos: las sociedades, sus economias, el comportamiento del individuo, la misma meteorologia...etc. Y eso siendo consciente, que el metodo cientifico, al igual que la democracia, es el menos malo de los sistemas conocidos. Pero no hagamos como siempre, deificarlo y volverlo paradigmatico e inamovible. Desde hace ya mucho tiempo, que los cientificos que podriamos llamar mas puros (fisicos, quimicos, matematicos..) usan un concepto de metodo cientifico mucho mas amplio y a la vez difuso, que el ortodoxo de las teorias metodologicas. No les queda mas remedio, la realidad se lo impone.