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El Real Madrid y la dialéctica hegeliana

Tesis-Antítesis-Síntesis
imageComo en esta bitácora siempre hablamos de asuntos intrascendentes, hoy hablaremos, por fin, de algo verdaderamente importante, de aquello que a menudo conmociona y paraliza este país, y de lo que están pendientes millones de reflexiones, debates y tertulias: el fútbol. Todos sabemos que el fútbol es así. Nadie, nunca, nos dijo qué significa eso de "así", y muchos terminan sin saber exactamente cómo es el fútbol: imprecisión, ambigüedad y abstracción que no se le perdonaría a un filósofo: se le tacharía inmediatamente de "raro", difícil de entender, abstracto, impreciso... Pero volvamos a nuestro tema de hoy, el fútbol. Quiero dar una primicia desde esta humilde bitácora, una noticia que dejará de serlo (en realidad ya no lo es) pero que seguirá llenando las portadas de nuestros sesudos y profundos diarios deportivos: el Real Madrid está en crisis. Y que no se me tiren a la cabeza los madridistas ni me aplaudan los antimadridistas. Sinceramente, no suelo ver muchos partidos por la tele: me entero de cómo van las cosas por los telediarios (todos los días, curiosamente, el fútbol es noticia...) y por lo que oigo decir a mis amigos. Así que sin saber mucho de fútbol ni ver muchos partidos, me aventuro a vaticinar esta crisis... ¿cómo es posible" Muy sencillo: por la dialéctica de Hegel: para este alemanote, la realidad es dinámica. Así sucede en la naturaleza, pero también en la historia. Explicado de forma tremendamente simplificada: el movimiento es la clave de toda la realidad. Nada se para, sino que todo sigue su proceso. Además un proceso que suele seguir el esquema que él llamaba dialéctica: tesis-antítesis-síntesis. ¿Cómo aplicamos esto al fútbol" Muy sencillo: no se puede ganar siempre, no se puede ser siempre el mejor. El Real Madrid dominó la Copa de Europa durante varios años, en los que consiguió también la liga española, realizando el mejor fútbol del continente en su momento. Por todos los galácticos del mundo, los zidanes y pavones que se quiera (afortudamente no todo es dinero...) tiene que llegar un momento en que eso se termine. Tiene que llegar la antítesis. Ya la tuvo el barsa después de aquel equipo que nos asombró a todos, o el Milan mucho antes, cuando impuso su juego en Europa. El mundo del fútbol también se mueve, nos guste o no, y son necesarios varios años de sequía para volver a ocupar los puestos delanteros de la competición. Que se lo tomen con calma los madridistas: según Hegel, después de la antítesis llega la síntesis... P.D: que nadie venga a poner comentarios si el Madrid se clasifica. La temporada termina en mayo...

Ya, nunca llovió tanto que no escampó. Lo dificil en este caso no es decir que tendra su crisis, sino cuando. Saludos, me parcen muy amenas tus reflexiones, te leo como una forma amena de acercarme a la filosofía.

Miguel: una duda que comparto contigo: la enantiodroma de Lao-Tzu también está en Heráclito (todo se mueve hacia su contrario). En la dialéctica hegeliana, ¿no te da la sensación de que la síntesis cumple el círculo y lo completa, con retorno a lo inicial, obviamente no en forma sino en sentido? Digo, así en la vida como en el Bernabeu. Por aquello de los antiguos que enterraban en un ánfora para que el muerto volviera a la tierra en la posición fetal en que llegó y etc etc. Un saludo.

Estoy muy de acuerdo contigo, Daniel. La síntesis conserva siempre rasgos de la tesis y de la antítesis. En el caso del Madrid (que ahora se está jugando "el bacalao"): es necesaria una época de crisis para volver a ganar. Y muy sugerente tu comentario sobre las religiones orientales: el juego entre vida y muerte y otros muchos pares de conceptos (ging-gang) que aparece en estas religiones está emparentado (al menos así lo veo yo) con expresiones más conceptuales como la de Hegel. Otras posibles formas de diálogo oriente y occidente... Curiosamente, empecé a entender a Hegel cuando oí hablar de él a un profesor coreano