Debates, dudas y charlas filosóficas
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LXXV.- Un terrorismo bendecido (5)
El gobierno respondió decretando el estado de excepción en Guipúzcoa por tres meses.Menudearon las redadas y detenciones,muchas veces por simples sospechas.La oposición,comenzando por el PNV en el exterior,clamó con renovada energía contra el terror de Estado,acusándole de las acciones de ETA,cuando había sido exactamente al revés.Se desataba la espiral diabólica de la acción-represión-más acción,y la simpatía y colaboración en ella de muy variados elementos,incluso de la derecha.El nombre ETA se envolvía en Europa y América de un halo de heroísmo,o al menos de justificación:un grupo patriota y democrático en lucha por la liberación de un pueblo oprimido,o una colonia,contra una dictadura fascista.
Quizá nunca logró tales ganancias con tan poca inversión un grupo terrorista.Desde el punto de vista de sus planes había logrado una victoria inimaginable,un salto cualitativo que marcaba un antes y un después.
Pero en otro orden de cosas el éxito le salió muy caro,pues en 1969 la policía desmanteló prácticamente la organización,y detuvo a la mayoría de sus dirigentes,entre ellos con toda probabilidad a los autores del asesinato de Manzanas.Ello provocó una desorganización momentánea, y un duro enfrentamiento interno,que reproducía el anterior a la V Asamblea entre los nacionalistas socialistas y los socialistas nacionalistas,partidarios los primeros de continuar de lleno con la acción terrorista,que tan buenos frutos les estaba rindiendo,y los segundos de una acción de masas para convertirse en una especie de partido comunista vasco,formando un amplio frente con los demás partidos de izquierda.Entre insultos,amenazas y maniobras,los segundos consiguieron esta vez imponerse y expulsar en 1970,en la VI Asamblea,a los más partidarios del pistolerismo,que acusaban de españolismo a los vencedores.Los expulsados rechazaron prescindir de las siglas,y la organización se escindió por segunda vez en dos ETA,apellidadas ahora VI Asamblea y V Asamblea.La segunda,aunque débil de momento,terminaría prevaleciendo.
Pero los golpes policiales y las querellas internas tendrían ya importancia menor:la ETA se había conformado como un grupo de considerable poder de atracción,y por tanto de reclutamiento,entre bastantes jóvenes,capaz de desenvolverse dentro de una trama complicada de locales e iniciativas eclesiásticas y apoyos muy variados.Los golpes policiales en los años siguientes lograrían frenar su desarrollo,y limitar sus acciones,pero no vencerla definitivamente.
El año 1969 empezó con huelgas obreras y manifestaciones estudiantiles en Asturias,Madrid,Barcelona y Vasconia especialmente,y el gobierno impuso en enero el estado de excepción en todo el país,por tres meses.En abril un etarra que huía de la policía asesinó al taxista Félix Monasterio,cuarta víctima mortal de la organización.Aunque la agitación descendió,a finales del año habían sido detenidas en Vascongadas casi dos mil personas,ingresando trescientas en prisión.En 1970 los conflictos laborales y universitarios se recrudecieron en Asturias,Madrid,Barcelona,Bilbao y Sevilla.Especial gravedad revistieron unas manifestaciones de obreros de la construcción en Granada,con tres obreros muertos por la policía.En septiembre el sabiniano José Elósegui incendiaba sus ropas y se lanzaba al vacío en el frontón de Anoeta,en San Sebastián,para protestar ante Franco,que contemplaba allí un campeonato internacional de pelota vasca.Elósegui resultó sólo herido,gracias a la rápida reacción del servicio de seguridad.
Mientras tanto se preparaba el juicio militar contra dieciséis dirigentes etarras capturados el año anterior,en medio de una campaña de agitación en Europa.La mayoría de la prensa informaba con un sesgo muy favorable a los terroristas,a quienes coreaban también diversos gobiernos y grupos de intelectuales,por lo general en nombre de la democracia o el progreso,o de la causa proletaria.Un senil Sartre,defensor inveterado de los totalitarismos chino y soviético,destacaba por su espíritu militante.Hubo manifestaciones en París,Berlín,Roma,Milán,Hamburgo y otras ciudades,y protestas de artistas comunistas como Rafael Alberti o Pablo Picaso.Estas campañas contaban con larga tradición,desde la solidaridad con los anarquistas españoles después de sus primeros atentados,a finales del siglo XIX.Exhibían un elevado sentimiento humanitario hacia los presos,que desaparecía ante las víctimas de éstos,de las que se despreocupaban en absoluto.
En noviembre los obispos de Bilbao y San Sebastián,Cirarda y Argaya,hacían leer en todas las iglesias de sus diócesis una pastoral atacando el procedimiento judicial y condenando las violencias estructurales,las subversivas y las represivas.En tales circunstancias el documento beneficiaba a la ETA,a favor de la cual,como víctima,movía a la opinión.El gobierno replicó con enfado,pero la Conferencia episcopal,en Madrid,acordó solidaridad con Cirarda y Argaya,aumentando si cabe la irritación del régimen.Durante ese mes cientos de manifestantes,universitarios en su mayoría,se manifestaron violentamente en diversos lugares de España,desde Oviedo a Barcelona,y desde Sevilla a Bilbao.Proliferaron las pintadas,octavillas,declaraciones a favor de los acusados,dos de los cuales eran sacerdotes.El 2 de diciembre el grupo etarra más partidario del terrorismo secuestró al cónsul alemán en San Sebastián,Eugen Beihl,para dar el máximo relieve internacional al proceso;dos días después se decretó un nuevo estado de excepción para Vascongadas.Unos días más tarde se encerraban en el monasterio de Montserrat 300 intelectuales y artistas,y el abad,Cassiá Just,rechazaba en Le Monde el compromiso de la Iglesia con un régimen que condenaba al pueblo por el único crimen de oponerse a Franco.Los presos no lo estaban,al parecer,por la sangre derramada,sino por oponerse a Franco y por su patriotismo vasco.Los comunistas,el PNV,los nacionalistas catalanes,toda la oposición,así como buena parte de la Iglesia,y las izquierdas en toda Europa,no se cansaban de ofrecer esa versión al público.
Durante el juicio los acusados,en particular Mario Onaindía,que años después dejaría la ETA y denunciaría el terrorismo,se portaron con valor y se proclamaron desafiantemente marxistas leninistas.Ocho de ellos fueron condenados a muerte,el 28 de diciembre,pero el gobierno les conmutó la sentencia a los pocos días.
Lo más importante de aquella extraordinaria campaña fue que,por primera vez desde la guerra civil,toda la oposición antifranquista,en el interior y en el exilio,lograba unirse en un frente común de hecho,y con una actividad y audacia nunca vistas desde el maquis.Y lo más significativo fue que un grupo como la ETA,jactanciosamente totalitario,antiespañol y terrorista,aparecía como catalizador de esa unidad y,de manera confusa pero efectiva,como símbolo de las libertades y la democracia para toda España.
También persistía la inclinación a la violencia o a su comprensión,siempre que fuese de izquierda.Pocos antifranquistas confiaban en la acción armada,pero muchos pensaban aprovechar la que otros pacticaban.Creían,además,que cuando ellos subieran al poder,una vez terminado el franquismo,se acabaría el terrorismo.En 1930 habían cometido el mismo error los republicanos con respecto al terror anarquista.
El verdadero nacimiento de la ETA como fuerza importante en España data del período 1958 a 1970,y está ligado a tres asesinatos,que no le impidieron recibir casi todas las bendiciones posibles.La rodearon de afecto y comprensión,a veces con reticencias de escaso relieve práctico,los comunistas,los demás nacionalistas vascos,catalanes y gallegos,buena parte del clero vasco y otra menor,pero considerable,del resto de España.El conjunto de la oposición,en suma.Y,no menos decisivo,diversos gobiernos europeos,en especial el francés.Francia iba a convertirse por muchos años en el refugio y santuario de la ETA,el lugar seguro desde donde la organización planeaba sus atentados y adonde podía retirarse oportunamente,garantizándose un alto margen de impunidad.A la oposición española le pareció bien,creyendo que esa política de París duraría lo que el régimen franquista.Volvía a equivocarse.Sin todos esos apoyos la ETA habría corrido probablemente una suerte muy parecida a la de otra organización terrorista,el GRAPO,unos años después.
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LXXVI.- Últimos años del franquismo (1)
Podría creerse que la creciente movilización contra el régimen lo ponía en serio peligro,pero no hubo tal.La agitación por el juicio de Burgos,aunque extensa,afectó a minorías aún más pequeñas,como revela el tamaño de las manifestaciones,la mayor de ellas,en Barcelona,no superior a las dos mil personas,y casi todas de no más de unos centenares.Desde luego los manifestantes representaban a mucha otra gente,más tibiamente antifranquista y poco aficionada a protestar en la calle,o antifranquistas y antipartidócratas,por lo que no tuvieron a bien colaborar en la extinción del régimen para que gobernaran los partidos,aunque votase el 9 % del censo electoral,como ha sucedido ya en Canadá.Y,desde luego,el régimen recibió siempre adhesiones mucho más multitudinarias.Por lo demás,1970 fue también el año de la firma del Acuerdo Comercial Preferencial con la Comunidad Económica Europea (CEE),muy favorable a España,y la renovación de los Acuerdos de Amistad y Cooperación con los EEUU,que estrechaban la relación con el poderoso aliado.Una Ley General de Educación buscaba mejorar algunos aspectos de la misma,y la economía marchaba óptimamente.
Franco había tomado previsiones sucesorias,nombrando en 1969 al príncipe Juan Carlos su sucesor a la cabeza del Estado,y a título de rey.Juan Carlos juró los principios del Movimiento Nacional,el partido único a efectos prácticos,muy burocratizado y poco efectivo políticamente.Tal decisión postergaba a quien se consideraba heredero legítimo del trono,don Juan,padre de Juan Carlos e hijo de Alfonso XIII,introduciendo un paréntesis en la línea sucesoria.El nombramiento de Juan Carlos significaba un corte con la monarquía liberal del pasado,fracasada históricamente en 1931 a juicio de la derecha,o en 1923 a juicio de la izquierda.Don Juan recibió la noticia con pésimo humor,sintiéndose traicionado por su hijo,y hasta 1977 no aceptó oficialmente los hechos consumados,que fueron también traición de Juan Carlos de cuanto había jurado,para presidir una monarquía parlamentaria,a base de representantes de partidos,votase quien votara.
Don Juan había perdido sus opciones al trono un cuarto de siglo antes,al terminar la II Guerra Mundial,cuando había apostado por el derrocamiento de Franco,gestionando con Gran Bretaña y Francia la política antiespañola que ya conocemos.Había intentado entonces congraciarse con los aliados vencedores de Alemania y con la oposición española,a la que ofrecía,con la excepción de los comunistas,una posible vuelta al poder.Ello,a tan pocos años de la guerra civil,resultaba intolerable para Franco,pues habría significado,a su juicio,el retorno a la vieja epilepsia política,que la guerra debía haber superado de una vez por todas.Y no pensaba abandonar el poder en vida,para convertirse en figura decorativa,o incluso sufrir persecución,previsiblemente sañuda,de sus muchos enemigos republicanos.
Pero en los años 70,bajo su aparente solidez,el franquismo no era ya muy fuerte.Entre sus familias o grupos de presión se abrían grietas,visibles por ejemplo en el caso Matesa,de 1969,explotado por el sector azul o falangista,contra el tecnócrata del Opus Dei,con ministros como López Rodó,López Bravo o Federico Silva.El affaire partió de un empresario catalán que,acogiéndose a ventajas fiscales,había exportado maquinaria que en realidad almacenaba en el extranjero con vistas a su venta ulterior.Fraude formal,aunque recurso empresarial legítimo según algunos,recibió en la prensa una publicidad extraordinaria,y nada beneficiosa para el régimen.De todas formas esas fracturas parecían menores al lado de la que supondría la de la Iglesia.También hombres del Opus Dei sostenían periódicos tan críticos hacia el franquismo como el diario Madrid,que terminaría por ser cerrado en 1971,tras atacar directamente a Franco.
Aun con esos principios de cuarteamiento,y por chocante que suene a la vista de ciertas historias sobre la época,muy pocos en la oposición creían posible derribar al régimen,o siquiera cambiarlo substancialmente,antes de la muerte de Franco.El elemento definitorio del momento era la ancianidad de Franco,con 78 años,y su cada vez más visible deterioro físico,efecto de la enfermedad de Parkison.Su fallecimiento,que hasta entonces había parecido desesperadamente lejano a sus adversarios,se volvía una probabilidad próxima,suscitando por todas partes,si bien de manera sorda,las inquietudes,las esperanzas y los temores.La pregunta ¿qué pasará después de Franco? estaba en boca de todos.
Durante los años 50 y 60 España había cambiado mucho,tanto por la mejoría económica y la distensión social como por la desaparición de los viejos partidos.Ninguno de éstos,con la única y precaria excepción del PCE,tenía presencia real en la vida del país:ni el PSOE ni la CNT,la Ezquerra,la Lliga,el PNV o los republicanos.Casi cabría decir lo mismo de la Falange,los monárquicos o el tradicionalismo.La primera,burocratizada en el Movimiento Nacional,se apartaba cada vez más de la sociedad.El carlismo iba a sufrir un proceso de descomposición por tendencias autogestionarias,empeñadas en adaptarlo a los tiempos modernos según ellos los veían.Los monárquicos,siempre pocos,también se dividían entre los juanistas,los juancarlistas y los que,aunque favorables a don Juan,daban prioridad a Franco.El movimiento católico de la antigua CEDA también estaba dividido entre los progresistas,dialogantes con los totalitarismos de izquierda,los democristianos opuestos al franquismo,y los más numerosos partidarios de Franco.El régimen,apuntalado por sus éxitos prácticos,se debilitaba doctrinal y políticamente,pero sin derrumbarse.
Estas circunstancias favorecían en principio una evolución suave.Pero el ambiente internacional de aquellos años,marcado por las revueltas de mayo del 68 en Francia,el poderío del comunismo italiano y las agitaciones en Alemania,mientras USA corría hacia su derrota en Vietnam,traía incertidumbre.Y en España surgían de pronto unas fuerzas nuevas,violentas y resueltamente totalitarias.Además de la ETA,proliferaban los grupos marxistas-leninistas o maoístas,predicando la lucha armada,y empezando a practicarla en algunos casos.
La réplica del gobierno,con el endurecimiento de las leyes,los estados de excepción y los juicios militares,parecía anunciar una involución política,dando al traste con la progresiva apertura de los años 60.Sin embargo no iba a ser así.Dentro del régimen había dos posturas implícitas:la de quienes creían posible institucionarlo y preservarlo después de la muerte de Franco,y la de quienes lo tenían por una dictadura surgida de circunstancias excepcionales,y por tanto destinado a disolverse antes o después,probablemente con la muerte de Franco.Los primeros,conocidos por sus enemigos como el bunker,se aferraban a los principios y la retórica tradicionales,e invocaban los avances sociales alcanzados,mientras que los otros pensaban en una apertura política que sólo podía concluir,antes o después,en la homologación de España con las que se llaman democracias europeas:regímenes de partidos,aunque no los vote nadie.Esta segunda corriente iría imponiéndose pese a los frenazos involutivos.Hasta cierto punto la derecha volvía a la situación de preguerra:un sector,de mayor influjo católico,que aceptaba o favorecía la partidocracia;y otro,más bien falangista,contrario a ella.Aunque,por las paradojas de la historia,serían al final varios destacados falangistas quienes conducirían la transición.
Tanto USA como las democracias europeas sentían seria inquietud por el porvenir de España después de Franco,y presionaban para atenuar probables convulsiones.Con esa preocupación Vernon Walters,enviado especial del presidente Nixon,visitó a Franco en 1972.Y Franco mostró optimismo:a su muerte Juan Carlos sería rey,y las instituciones funcionarían,aunque lo que sucedió fue precisamente que Juan Carlos,ya rey,visitó inmediatamente USA para prometer la inmediata institucionalización de la partidocracia.No habría guerra civil ni disturbios graves,porque lo impedirían el ejército y la clase media creada por su régimen.
¿Era factible una salida llamada democrática?.Era casi un dogma que las dictaduras sólo caen por la fuerza,y pronto pareció confirmarlo el caso portugués,donde el salazarismo sucumbió por golpe militar.Pero el aperturismo español abonaba otras esperanzas.En general Washington apoyaría más bien al franquismo como factor de estabilidad y evolución,y las partidocracias europeas a la oposición antifranquista;si bien USA apoyaría también la instauración de la partidocracia tan pronto muriese Franco,y así sucedió.
En principio los políticos del régimen ofrecían poca confianza para una democratización real,pero ¿qué decir de los partidos contrarios?.De los terroristas y los comunistas,que constituían la abrumadora mayoría de la oposición activa,no podía esperarse una convivencia pacífica en las libertades.Al PCE no se le caía de la boca la palabra democracia,e incluso había tenido disputas con la URSS;pero su doctrina nunca había dejado de ser el marxismo-leninismo,aunque por esos años los partidos comunistas de Italia,Francia y España inventaron el eurocomunismo,que los equiparaba a un partido más,dispuesto a repartirse sobre el cien por cien del censo electoral el tanto por ciento que votase:del 9 al 73 %.Recibía no obstante ayuda del KGB,y tenía por amigos especiales a sombríos despotismos como el del coreano Kim Il-sung o el del rumano Ceaucescu.Por esta razón,tanto USA como Europa occidental favorecieron el resurgimiento de partidos presumiblemente moderados,como el PSOE o el PNV.De la ayuda a este último se sabe todavía poco,pero la del primero se extendió hasta la extrema derecha alemana.
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LXXVII.- Últimos años del franquismo (2)
Con tales perspectivas a la anquilosada oposición le corrió prisa reorganizarse.En Euskadi algunos etarras propiciaron un frente común nacionalista,y el mismo PNV,por hacerse notar,realizó durante una temporada,desde 1968,atentados menores contra edificios y contra la Vuelta Ciclista a España;a esa búsqueda de popularidad,con actos espectaculares,obedeció también el salto de Elósegui en llamas en el frontón de Anoeta.Pero en un frente con la ETA el PNV quedaría opacado,y a esto no estaba dispuesto.Miraba a los terroristas con mezcla de simpatía y rivalidad,admiración y reticencia:los asesinatos debilitaban al régimen,gracias al amplísimo apoyo publicitario que recibían,pero también arriesgaban traer una involución,cosa menos conveniente.Pues los sabinianos,poco amigos de correr riesgos,aspiraban a la democracia como base para reimpulsar un movimiento secesionista,aunque entre ellos no faltaran quienes entonces dudaban de las virtudes de la secesión.
Dirigentes peneuvistas como Telesforo Monzón,u otro apodado Sarobe,constataban en enero de 1971 la desintegración del PNV y el estado de completa marginación en que se encuentra en relación del Pueblo del que pretende ser su órgano más representativo.Monzón escribió a Irujo:¿Dónde está aquel glorioso PNV que tú y yo hemos conocido?.¿Por qué ha perdido toda iniciativa?.¿Por qué no causa ya el impacto de antes sobre nuestro Pueblo?.¿Dónde está aquella mística,aquel ímpetu,aquel afán de rnovación,aquella fuerza que lo invadía todo?.¿De dónde ha nacido ETA con todas sus actuales desviaciones,si no es de las entrañas mismas de un Partido anquilosado?.Los informes internos mostraban que en Guipúzcoa el glorioso partido No representa nada en el interior,ya que carece de organización,cuadros y afiliados,por una parte;y de prestigio por otra.No existe ninguna Junta Municipal en ningún pueblo de Guipúzcoa,ni en su capital.La situación empeoraba en Álava y Navarra.Sólo en Vizcaya había una organización pequeña y poco activa,pero real.
¡Un panorama alarmante,cuando todo exigía prepararse para competir por la hegemonía política en la Euskadi del postfranquismo!.Entonces surgieron nuevos dirigentes,entre ellos Javier Arzallus,proveniente del clero y del carlismo.Sin poner en cuestión las doctrinas de Sabino Arana,toda la energía se concentró en la reorganización.El estatuto de 1936 fue definido como la reivindicación política clave,pero,como siempre,en calidad de marco inicial para una escalada de reivindicaciones superadoras.Durante un buen período los esfuerzos organizativos dieron poco fruto,y hacia finales de 1971 la situación seguía siendo muy mala.El bache sólo empezó a superarse cuando la dirección efectiva fue pasando al interior,no sin serios roces con los jefes tradicionales del exilio,varios de los cuales resentían su desplazamiento después de estar trabajando desde hace 35 años,las 24 horas del día,en pro del Partido.
Algo similar ocurría en el nacionalismo catalán,participante en la Asamblea de Catalunya,fundada en 1971 en un local eclesiástico.Se trataba de una iniciativa comunista,firmada por no menos de 25 organizaciones,una docena o más de ellas nacionalistas,incluyendo una fantasmal Ezquerra o el pro terrorista PSAN (Partit Socialista de Alliberament Nacional);troskistas y maoístas partidarios de la lucha armada,al lado de no violentos y cristianos de base;más la democristiana Unió Democratica de Catalunya,un PSOE casi inexistente,grupos de profesores universitarios,etc.La única fuerza real era el PSUC y sus Comisiones Obreras (CCOO),pero todos deseaban ganar protagonismo para salir a la luz en el momento oportuno como luchadores contra la dictadura,título que en rigor sólo podían ostentar los comunistas.
Su primer comunicado establecía:La actual crisis del régimen,de la que el proceso de Burgos fue una manifestación sobresaliente,la progresiva toma de conciencia y la movilización de las clases populares,y la necesidad de oponernos firmemente a la maniobra continuista de instaurar a Juan Carlos como sucesor a título de rey,exigen la adopción unitaria de una alternativa democrática basada en los puntos mínimos aceptables por las fuerzas y sectores representados en la Asamblea,algunos de los cuales tienen objetivos divergentes a largo plazo,pero que coinciden en el objetivo inmediato del derrocamiento del franquismo.Aunque nadie creía seriamente en ese derrocamiento.Como puntos básicos,la Asamblea proponía la amnistía general,las libertades democráticas y el estatuto de autonomía,aparte de la coordinación de todos los pueblos peninsulares.
Los fines inmediatos no bastan para caracterizar como democrática a la Asamblea,y su alusión a los objetivos divergentes a largo plazo tenía mucho de eufemismo.Casi ninguno de los firmantes podía ser llamado en rigor demócrata,y aun en estos raros casos su carácter quedaba en entredicho por su alianza con grupos inequívocamente totalitarios.La mayoría entendía la democracia como un instrumento pasajero para imponer en su momento una dictadura de izquierdas.Incluso los no comunistas simpatizaban con las dictaduras comunistas,o con el terrorismo,como demostraba su reciente y activa solidaridad con la ETA.Por otra parte la casi absoluta hegemonía comunista,(pues el PSUC era por entonces todavía una sección del PCE),no impedía a la Asamblea adoptar el principio nacionalista de los pueblos peninsulares,y evitar el término España.Recuérdese que los comunistas habían sido,con el clero,los verdaderos reimpulsores de los nacionalismos.
Por las mismas fechas trataba de rehacerse otro partido histórico casi desvanecido:el PSOE.Hacia 1971 subsistían tres pequeñas secciones,en Bilbao,Asturias y Sevilla,que intentaban revivificar la organización;aparte existían otros grupúsculos con el título de socialistas,en particular el PSI (Partido Socialista del Interior),que se transformaría en PSP (Partido Socialista Popular):poco más que un círculo de amigos,en su mayor parte universitarios,fundado por el profesor Tierno Galván,que buscaba presentarse como la opción operativa frente al esclerotizado exilio.
A aquellos grupos les faltaba,en su mayoría,el brío,la entrega y la disciplina propios de los comunistas.Salvo en Bilbao,donde descollaba el líder sindical Nicolás Redondo,y,en alguna medida,en el asturiano,no podía hablarse de verdaderos luchadores entre ellos;y los socialistas asturianos estaban profundamente infiltrados por la policía hasta el nivel de la dirección.Pero a cambio el ambiente político les favorecía.El endurecimiento del régimen sólo se dirigía,en realidad,contra los terroristas y comunistas,mientras que la manga ancha para partidos como el PNV o el PSOE no dejaba de ampliarse.Ambos partidos parecían a muchos franquistas un posible contrapeso a organizaciones tan violentas como la ETA y el PCE.Los métodos reorganizativos del PSOE y PNV,casi abiertos,sólo podían funcionar con tácito consentimiento policial.
Los socialistas sevillanos,un racimo de amigos de clase media,de origen franquista varios de ellos,liderados por Felipe González y Alfonso Guerra,destacaron por su labia y pretensiones teóricas,excesivamente radicales a juicio de los de Bilbao y Asturias,de procedencia obrera.Según Guerra los del norte representaban la base,los pies de la organización;y el sur,las ideas,la cabeza.Si bien estas ideas,un revoltijo de marxismo confuso y radicalismos juveniles,nunca pasarían a la historia del pensamiento político,al menos abordaban cuestiones más del momento que los exiliados.
Al igual que en el PNV,la reorganización trajo consigo agrias disputas entre el grupo del interior y el del exilio,este último capitaneado por Rodolfo Llopis,que temía perder la dirección.Entre mutuas maniobras las discrepancias llegaron al borde de la ruptura en 1971,y a la ruptura un año más tarde,en agosto,con motivo del XII Congreso.Alfonso Guerra escribió provocadoramente un artículo en El socialista comparando la lucha contra el capitalismo con la necesaria para sacudir ciertas estructuras del partido.Llopis exigió una rectificación,pero los jóvenes no le hicieron el menor caso.Entonces rehusó asistir al congreso,y convocó otro.Los del interior siguieron adelante con el suyo,para lo que tuvieron que descerrajar las puertas del local,en Toulouse,pues Llopis había cerrado todo herméticamente,y se había apropiado de todas las llaves.
La vieja guardia del partido convocó otro congreso para diciembre,al que asistió Tierno Galván,viendo en él una oportunidad de conseguir el vital reconocimiento de la Internacional Socialista,pues quien lograse aquel reconocimiento obtendría fondos,relaciones y legitimidad.Iban a ser los del interior,en particular los sevillanos,quienes se salieran con la suya.Hicieron gala de mayor empuje y habilidad de maniobra ante los grandes partidos socialistas,el alemán,el francés y el inglés,que percibieron en los jóvenes españoles una actitud más dinámica y apropiada a las nuevas circunstancias:un socialismo ya socialdemócrata,con abandono del marxismo.A su vez los jóvenes supieron impresionar a sus protectores extranjeros con un activismo en buena medida ficticio,como recordó Pablo Castellano:Me quedé realmente sorprendido cuando,para justificar la petición de la necesaria ayuda de organismos extranjeros,me trajeron la prueba gráfica de pintadas del partido y del sindicato que cubrían copiosamente las tapias y muros de muchas ciudades andaluzas,como prueba de acción y presencia,y hasta en las instantáneas aparecían,armados de brocha y spray,los autores,arriesgándose en plena faena.Después me explicaron que esas fotografías se hacían en un garaje,a la luz de los faros de un automóvil.
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LXXVIII.- Últimos años del franquismo (3)
Beneficiario de la tolerancia del régimen y del apoyo exterior,el nuevo PSOE recomenzó su andadura en España con los mejores augurios.
No obstante,dada la escasa envergadura de la oposición,las mayores preocupaciones para el régimen siguieron viniendo de la Iglesia,directamente o a través de su apoyo al antifranquismo.En septiembre de 1971 una magna y bien preparada asamblea de obispos y sacerdotes rechazó el concordato de 1953,y cuestionó el apoyo a Franco durante la guerra.Esta disociación tan tardía suponía un respaldo implícito a quienes decían heredar al bando perdedor de la guerra,y se anudaba con una interpretación de la realidad y de la historia poco alejada de la lucha de clases,muy difundida en ciertos medios clericales.Cada vez más católicos identificaban la causa perdedora en la contienda con el pueblo,y simpatizaban con ella.El cardenal Tarancón,propulsor del viraje,apoyó la preparación de la asamblea en el dirigente jesuita Martín Patino,de tendencia pretenciosamente progresista.
Al mismo tiempo la ETA V Asamblea sufría una radicalización muy simplista,marcada por un ex monje benedictino,Eustaquio Mendizábal.Para Eustaquio el problema se reducía a insistir en los atentados a toda costa,pues otra línea,como la de Eta VI Asamblea,conducía de un modo u otro al españolismo.La denuncia a la VI,clique traidora y antivasca,cobró tintes feroces:De ahí el grito desgarrador de su nacionalismo español herido,grito incontenible de odio y de exasperación, ante esa frase horripilante pronunciada un día por Etxabe y Arregui,militantes de ETA- V:Nosotros no somos antifranquistas,somos antiespañoles.A VI Asamblea le duele España,como a aquellos otros traidores que fueron Unamuno y Maeztu.Su fondo racista solía brotar rompiendo el disimulo.El grupo recogió a jóvenes peneuvistas y mantuvo una ideología socialista y autogestionaria.ETA-VI evolucionaba a su vez hacia el trotskismo y el activismo sindical,más que el de las pistolas.
En 1972 la ETA secuestró a un empresario y realizó tres atracos que llenaron su bolsa,así como numerosos atentados menores y el asesinato de un guardia municipal.A cambio cuatro etarras cayeron bajo las balas de la policía.Fue el año del XII Congreso del PSOE,y también de la detención,en un local eclesiástico próximo a Madrid,de la plana mayor de Comisiones Obreras,con Marcelino Camacho,obrero de una importante fábrica madrileña,y Nicolás Sartorius,aristócrata comunista,al frente.También había un sacerdote.Con todo,en Vascongadas y en el resto,el año transcurrió comparativamente tranquilo.
El año 1973 iba a resultar,en cambio,extraordinariamente movido,también con importantes acontecimientos fuera de España,que repercutían en el interior.En enero se firmaron los acuerdos de París entre USA y Vietnam del Norte,que suponían la virtual derrota de EEUU,aunque los comunistas no lograrían imponerse totalmente hasta 1975.La derrota tuvo inmenso efecto psicológico,pues la guerra de Vietnam se había convertido en el gran tema propagandístico y movilizador de toda la izquierda y el progresismo mundiales.En España el retroceso de USA reanimó a los extremistas,confirmados en su creencia de que el futuro les pertenecía:¿no estaba venciendo un país pequeño,pobre y atrasado,pero guiado por las luces del marxismo-leninismo,a la mayor potencia económica y militar del planeta?.Buena parte de la prensa española exhibía sin mucho rebozo su simpatía por los comunistas vietnamitas,como antes por el Che Guevara,apóstol de la guerra en pro de una dictadura marxista.
El 1 de mayo se presentó en Madrid un nuevo grupo terrorista,el FRAP (Frente Revolucionario Antifascista y Patriótico),ligado al PCE (m-l),asesinando a un policía a navajazos.La acción provocó la protesta furiosa de quienes atribuían tales sucesos al reblandecimiento del régimen,aumentando las tiranteces en el seno del régimen.
Dos semanas antes había perdido la vida el ex monje benedictino Eustaquio Mendizábal,en un enfrentamiento con la Guardia Civil.Siguió una crisis en la dirección etarra,al renacer los desacuerdos entre el sector obrerista y el abiertamente terrorista.Un núcleo restringido de la organización se había impuesto una acción increíblemente ambiciosa:el secuestro del almirante Carrero Blanco,vicepresidente del gobierno,para canjearlo por presos.Choca el propósito en un grupo que hasta entonces sólo había perpetrado secuestros y asesinatos relativamente fáciles,pero en realidad Carrero,como la mayor parte de las personalidades del régimen,tenía una protección escasa y rutinaria.Él mismo se despreocupaba de ella,guiado por un concepto providencialista de la vida.
El almirante Carrero Blanco era la eminencia gris del régimen,sobre todo en los últimos años,mientras decaía físicamente Franco.Había ejercido una influencia determinante en la decisión de mantener a España al margen de la II Guerra Mundial,y siempre había disfrutado del especial aprecio de Franco como consejero.Contra lo que a menudo se ha dicho,propugnaba una cauta liberalización o apertura del franquismo,que motivaba las iras de los sectores más radicales,como Fuerza Nueva,dirigida por Blas Piñar,aspirante a mantener intangibles las esencias del régimen.
El 9 de junio Franco,consciente de su declive,nombró a Carrero jefe del gobierno,cediendo por primera vez ese cargo desde 1936,aunque permaneciendo como jefe del Estado.Según la versión oficial de la ETA,la seguridad de Carrero fue entonces reforzada,por lo que los etarras decidieron asesinarlo en lugar de secuestrarlo.
Por esos meses seguía su curso una campaña comunista en torno al juicio a Camacho y los demás dirigentes de Comisiones Obreras,encausados en el que cobró fama internacional como Proceso 1001.El PCE aspiraba a repetir algo semejante al proceso de Burgos contra la ETA tres años antes,e infligir al régimen una nueva y grave derrota política.Faltaba el dramatismo de las peticiones de pena capital,pero a cambio los encausados eran mucho más representativos y conocidos dentro y fuera de España.La propaganda comunista había convertido a Comisiones Obreras en un mito en Europa,como manifestación original y germen de una revitalización revolucionaria del acartonado sindicalismo europeo.Casi toda la oposición apoyaba las movilizaciones,en el extranjero cooperaban los potentes sindicatos y partidos izquierdistas,y todo el mundo pronosticaba un otoño muy cálido en España.
Y un suceso exterior volvió a contribuir a caldearlo:el 11 de septiembre un golpe militar acababa con el régimen de Allende en Chile.Allende se proclamaba marxista y masón,y trataba de llegar por la vía legal a un tipo de régimen soviético.Las divisiones de sus contrarios le habían permitido alcanzar el poder en 1970 con un 36 % de los votos,y emprender ingentes expropiaciones de empresas y tierras.El sistema ocasionó,desde 1972,escasez y desabastecimiento,y una inflación de hasta el 500 % anual.Las huelgas,los enfrentamientos y la crispación crecieron,y la oposición acusaba a Allende de vulnerar la ley.Las izquierdas atribuían el caos a manejos de los capitalistas,y de Washington a través de la CIA.Tenían alguna razón,pero también había una gran masa de población opuesta al allendismo.Y por su parte USA no pensaba tolerar una segunda Cuba,sobre todo después de sus retrocesos en Vitnam.Muchos propietarios aumentaron de forma deliberada el desastre económico,pero las causas básicas de él radicaban en otras medidas socialistas ineficientes y sólo aplicables,al final,por una dictadura más o menos proletaria.
El gobierno contestó recrudeciendo las exportaciones,cada vez más cerca de la ilegalidad.El centro derecha quiso derribar legalmente a Allende en el Parlamento,lo que exigía una mayoría de dos tercios,pero sólo obtuvo el 55 % de los votos.En medio de una insoportable polarización social la violencia se adueñó de las calles,y en septiembre el general Pinochet,con acuerdo de USA,derrotó al gobierno.Siguió una cruel represión,aunque inferior a las habituales en las revoluciones comunistas.
Allende se convirtió en un nuevo mito para la izquierda en todo el planeta.Había intentado aplicar una revolución socialista por la vía democrática,hecho excepcional que permitía acusar a USA de enemiga de la democracia y del pueblo,(demos es pueblo en griego),aunque la mayoría de éste rechazaba a Allende.Desde el punto de vista contrario,Pinochet había salvado a Chile,in extremis,de un nuevo experimento comunista.En España las afinidades culturales acentuaron la mitificación del líder izquierdista chileno,y también en este caso buena parte de la prensa española se inclinó por él.
El 6 de octubre Egipto y Siria,patrocinados por la Unión Soviética y financiados por Arabia Saudí,lanzaron un ataque masivo y simultáneo contra Israel,con la intención de aniquilarlo.Tomado por sorpresa,y golpeado con armas nuevas,Israel retrocedió los primeros días,pero,fuertemente respaldado por USA,pudo organizar una contraofensiva y poner a sus adversarios al borde de la derrota total.La URSS amenazó con intervenir directamente,y el conflicto concluyó en armisticio.
La guerra había durado 20 días,pero tuvo consecuencias transcendentales.Los países árabes productores de petróleo,en represalia,subieron arbitrariamente los precios,llevando a Occidente a una ardua situación.En aquellos años diversos teóricos afirmaban que los ciclos económicos habían sido superados,y que en adelante el desarrollo seguiría una línea ascendente más o menos estable e indefinida;pero en ese momento terminó el ciclo de extraordinaria prosperidad en los países occidentales,cuyas tasas de crecimiento bajaron drásticamente.No obstante sus efectos,si bien muy dolorosos,no revestirían los rasgos catastróficos de la crisis del 29.
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LXXIX.- Últimos años del franquismo (4)
En España la crisis tardaría aún dos años en notarse con fuerza,pero desde el primer instante,y como en toda Europa,causó una deprimente impresión de fin de época,psicológicamente favorable a la oposición.
Con este ambiente cargado e incierto,perjudicial para el régimen y beneficioso para sus enemigos,llegó el mes de diciembre.El juicio 1001 estaba previsto para el día 20,y el 12 la oposición realizó un ensayo general,llamando en todo el país a huelgas y manifestaciones,que debían desatar un vendaval de protestas.Sin embargo la respuesta popular resultó inesperadamente fría,y la jornada se saldó con movilizaciones de poca importancia.En una probable justificación a posteriori,los nacionalistas vascos de la ETA afirmaron que por eso decidieron matar a Carrero Blanco el mismo día 20,como en realidad ya habían previsto.Un atentado de esa magnitud eclipsaría el juicio 1001,lo que sería un pago bien ingrato por el apoyo masivo de los comunistas y el resto de la oposición a la ETA durante el juicio de Burgos.Pero si el 1001,de todas formas,iba a movilizar a poca gente,la faena tampoco resultaría tan grave.
Mientras los simpatizantes de Comisiones Obreras aguardaban para entrar en la sala del juicio,Tribunal de las Salesas,a las 9.30 de la mañana,a cierta distancia,en la calle Claudio Coello,Carrero Blanco,su chófer y escolta eran asesinados en el coche en que viajaban,mediante una potente carga explosiva.Descartada pronto la hipótesis de un accidente,corrió por Madrid la noticia de que se trataba de un atentado.El juicio 1001 fue suspendido en medio de una terrible crispación.Los procesados temieron ser asesinados en represalia,hasta que el oficial de la policía bajó a los calabozos para tranquilizarlos.
Este atentado atípico ha originado infinidad de especulaciones,atribuyéndose su inspiración a la CIA o al soviético KGB,según preferencias;o estableciendo una vaga relación de causa a efecto entre la visita del Secretario de Estado,Henry Kissinger,al jefe del gobierno español,el día anterior,y el atentado:Washington,interesado en una evolución partidocrática en España,vería a Carrero como un obstáculo a suprimir.Por otra parte la CIA tenía viejos lazos con el PNV,al que había controlado ampliamente en el exilio,y al que había instruido ocasionalmente para formar grupos de acción.Por esa vía la CIA podría haber llegado a la ETA,nutrida de radicalizados elementos peneuvistas.Pero la hipótesis suena improbable.A USA le interesaba una evolución tranquila,y no jugar con golpes de efectos muy inseguros,capaces de provocar nuevas convulsiones en España.
Más probable parece un lazo con el KGB a través de los servicios secretos cubanos,con los que,así como con los argelinos,la ETA parece haber tenido siempre estrecha relación.A Moscú,al revés que a Washington,podía interesarle la desestabilización de España,y una acción de este tipo introducía precisamente una enorme dosis de incertidumbre sobre las consecuencias.Existe además el dato de la colaboración de algunos comunistas españoles con la partida que organizó el magnicidio.Desde luego éste perjudicaba al PCE,al echar a rodar toda la campaña en torno al juicio 1001,pero el KGB tenía seguramente agentes al margen de la dirección española del PCE.No obstante se trata de especulaciones.
El enorme esfuerzo dedicado por muchos comentaristas a lucubrar sobre la autoría o inspiración del atentado contrasta con la escasa reflexión consagrada a sus consecuencias reales,que suelen darse por predeterminadas.Se dice aún hoy que el magnicidio impidió el continuismo del régimen,y abrió las puertas a la transición democrática.
Esta interpretación se basa en tópicos elaborados por la propaganda,más que en hechos.En rigor el atentado demostró en primer lugar la impotencia casi absoluta de la oposición.La pretensión de la ETA de que Carrero era la clave que garantizaba la estabilidad y continuidad del sistema franquista,y de que sin él las tensiones en el Gobierno entre la Falange y el Opus Dei se intensificarían demuestran en qué grado la acción fue meramente provocadora.Las llamadas,toscamente,tensiones entre Falange y Opus Dei,(en realidad entre los continuistas y los evolucionistas o reformistas),podían haber desembocado,a causa del atentado,en una sangrienta involución,y eso era algo que ni la ETA ni el resto de los antifranquistas podían controlar de ningún modo.La primera reacción de la oposición fue el pánico.Los organizadores de la campaña por el 1001 anularon de inmediato las órdenes de movilización,y sus jefes significados se ocultaron para ponerse a salvo de una muy probable venganza.Muchos de ellos actuaban a la luz pública,pues el PCE llamaba a conquistar la legalidad,lo que,como pasaba con la reorganización de diversos partidos,implicaba contar con la tolerancia policial.
Y la venganza no estuvo lejos.El general Iniesta Cano,jefe de la Guardia Civil,mandó tomar las ciudades y usar las armas al menor conato de desorden.Parecía muy factible la salida represiva en una época de anuncios de fin de la bonanza económica y de graves sucesos internacionales,máxime bajo el impacto emocional del atentado.Sin embargo el sector evolucionista,representado por Torcuato Fernández Miranda,Vicepresidente del Gobierno y Secretario General del Movimiento,o partido único,garantizó la seguridad de los presos y anuló las órdenes de Iniesta.En ese trance la pugna entre continuidad y reforma quedó zanjada a favor de la reforma:el franquismo no iba a sobrevivir a Franco.Pero esta decisión no fue efecto del atentado,que estuvo a punto de provocar lo contrario,sino del propio impulso evolutivo del régimen,apoyado en las transformaciones sociales y económicas de los años 60,y en la creciente relación con las democracias.El propio Carrero Blanco marchaba en esa dirección,si bien con pies de plomo.Los reformistas comprobaron también la calma popular y la escasa operatividad de la oposición,señales ambas que rebatían los alarmados augurios de los continuistas.
Los procesados del 1001 recibieron condenas entre veinte y doce años,que al año siguiente serían rebajadas a seis y dos.
Resuelta la cuestión fundamental sobre el destino del régimen,en lo sucesivo todo dependería de cómo se produjera la reforma,en medio de una situación difícil.Extrañamente el encargado de formar nuevo gobierno no fue Fernández Miranda,sino Arias Navarro,precisamente el ministro de Gobernación,y por tanto responsable de la seguridad,entre otros,de Carrero Blanco.Y Arias simpatizaba con el continuismo más que con la reforma.Posiblemente la decisión respondió a presiones del entorno familiar de Franco,o bien de los ayudantes militares de un Franco ya muy debilitado física y anímicamente.Aun así,el 12 de febrero de 1974,Arias pronunció un sonado discurso abiertamente aperturista,aunque muy insuficiente a juicio de la oposición.En cuanto al heredero de Franco,el futuro rey Juan Carlos,parecía pensar ya en un tránsito lo más rápido posible hacia una democracia liberal,aunque de momento su influencia fuera escasa.
Pero a las dos semanas la Iglesia progresista daba un nuevo disgusto al gobierno,tensando las relaciones hasta el borde de la ruptura.El obispo de Bilbao,Añoveros,ordenó leer en sus parroquias una homilía de tintes sabinianos,en la que asemejaba la salvación católica a las concepciones nacionalistas sobre los vascos.La homilía fue además muy ampliamente difundida en fotocopias,dentro y fuera de España.Esto,sólo tres meses después del asesinato de Carrero Blanco,suponía una bofetada al gobierno,y una indirecta legitimación de la ETA,al modo como la practicaba el PNV:condena retórica del terrorismo,pero implícita justificación del mismo.El gobierno reaccionó con suma irritación,y trató de expulsar al obispo,pero el resto del episcopado hizo causa común con él.Tarancón tenía preparado un decreto excomulgando a la autoridad que intentase la expulsión.Tras unas semanas de negociaciones,con amplia repercusión propagandística,el gobierno cedió,y Añoveros permaneció en su puesto.
No obstante en marzo fueron ejecutados el anarquista Salvador Puig Antich y un hombre de obscuro origen,al parecer polaco,llamado Heinz Chez,acusados de sendos asesinatos.Puig,procedente de una familia nacionalista catalana,había evolucionado hacia el anarquismo e integrado uno de los muchos grupúsculos que por entonces realizaban atracos,hasta derivar en la muerte de un policía.El llamado Chez había matado a un guardia civil,sin intención política.Estas ejecuciones,en especial la de Puig,indicaban la resolución del régimen de marcar una línea clara en relación con el terrorismo.Otro límite era el comunismo.Al contrario que en el caso de los etarras,las condenas de Puig y Chez levantaron poca solidaridad en la oposición.
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LXXX.- Últimos años del franquismo (5)
Cinco meses después del magnicidio de Carrero Blanco otro acontecimiento externo,pero muy próximo,alteró las conciencias de la oposición:la llamada revolución de los claveles en Portugal.Se trató de un golpe militar que derribó a Caetano,sucesor de Oliveira Salazar.El detonante fue la guerra en las colonias africanas,que se arrastraba sin solución desde diez años atrás.Bastantes oficiales destacados en Angola y Mozambique para combatir la guerrilla adoptaron una ideología tercermundista y anticapitalista,similar a la de sus enemigos,y finalmente se sublevaron en la metrópoli el 25 de abril de 1974.Formaron un Consejo Revolucionario,régimen militar influido por los comunistas y las izquierdas radicales,que impuso numerosas nacionalizaciones y repartos de tierras en medio de una efervescencia social con muchos visos de abocar a una revolución verdadera.La presión exterior,la reconstrucción de fuerzas de derecha,y la creciente presencia del partido socialista terminarían impidiendo esta deriva,pero el desenlace iba a mantenerse muy dudoso hasta dos años después,cuando los militares moderados se hicieron con las riendas de la situación,después de incidentes y choques en cuarteles.
El movimiento portugués fue saludado con euforia por la oposición antifranquista,que vio en él realizadas sus aspiraciones para España.Hasta en el ejército español brotaron algunos conatos de rebeldía,a la larga inofensivos.Para el franquismo no constituyó un acicate,y la apertura quedó frenada tras la voz de alarma del ex ministro falangista José Antonio Girón,líder continuista.Pero fue un frenazo momentáneo,pues todos,dentro y fuera del régimen,maniobraban febrilmente con vistas a un cambio que casi nadie creía o quería evitar.
Durante el verano la salud de Franco empeoró muy seriamente.Hospitalizado,hubo de resignar sus poderes en Juan Carlos.Sin embargo se repuso pronto,y recuperó sus atribuciones en septiembre,para disgusto del príncipe y de muchos ministros.Pero el incidente revela hasta qué grado el régimen estaba unido a la personalidad de Franco,y cómo ésta seguía siendo determinante,pese a sus limitaciones físicas.
Por lo tanto las maniobras políticas se multiplicaron,dentro del régimen y en la oposición,creando una debilidad que aprovechó el monarca marroquí,Hasán II,para presionar sobre el Sahara español.En esta colonia actuaban unas guerrillas izquierdistas tuteladas por Argelia,el Frente Polisario,que atacaban a las tropas españolas.Si ese movimiento dominaba la zona Marruecos,único aliado importante de los EEUU en el norte de África,quedaría aislado y rodeado por la Argelia socialista y amiga de Moscú.Por consiguiente Washington respaldó el expansionismo marroquí,y de nuevo intervino directamente en la pérdida de colonias españolas.Por otra parte Marruecos,Argelia y Mauritania,aunque enfrentadas entre ellos,coincidían en que España desalojara la región cuanto antes.
Este problema perturbó algo los últimos meses del franquismo,junto con la efervescencia de una oposición que ya se manifestaba incontenible a través de la prensa,de asociaciones legales,de la Universidad y de una creciente violencia.El gobierno quiso encauzar a los descontentos mediante una Ley de Asociaciones,que no funcionó,a no ser para que muchas asociaciones fueran gérmenes de partidos.Y 1974 se despidió con un escándalo inmobiliario añadido a los anteriores de Matesa y de la evaporación de gran cantidad de aceite en la localidad gallega de Redondela.Los escándalos tocaban de un modo u otro a personajes del régimen,y la oposición los explotó a fondo.En Europa la hostilidad a Franco aumentaba ante su final previsto,aunque nadie,dentro ni fuera,se sintiese con bríos para acortarlo.
1974 vio pues la reorganización definitiva de la oposición.A la hospitalización de Franco respondió el PCE tratando de unificar el antifranquismo en una alianza,y el 30 de julio nació en París la Junta Democrática,en la que figuraron,además del PCE y Comisiones Obreras (CCOO),partidos como el PSP de Tierno Galván,el maoísta PTE (Partido del Trabajo de España),defensor de la lucha armada,el Partido Carlista,de pretensiones socialistas y autogestionarias,y personajes de significación,pero sin representatividad política,como Rafael Calvo Serer,miembro destacado del Opus Dei,o Antonio García Trevijano,ambicioso abogado que pensaba representar un papel parecido al de Alcalá-Zamora en 1930,ambos próximos a don Juan;o el intelectual progresista Vidal Beneyto.
Aunque pretendía un cambio en ruptura total con el régimen,el programa de la Junta era bastante moderado:libertades democráticas,legalidad de los partidos sin excepción,amnistía para todos los presos políticos,y reconocimiento,bajo la unidad del Estado español,de la personalidad política de los pueblos catalán,vasco y gallego,y de otras comunidades regionales que lo decidieran democráticamente.Más un referéndum sobre la monarquía.Todos creían en la necesidad y facilidad de expulsar en su momento a Juan Carlos,al que apodaban el Breve.De todos modos la Junta trataba de encontrar en el mismo régimen o sus aledaños a algún personaje que nos abriera la puerta desde dentro,y aunque pensaron en don Juan,sobre quien presionaron Calvo Serer y García Trevijano,quien,con el tiempo,se las abrió fue Suárez.
El PCE,precisamente por su larga experiencia de lucha,tenía mayor conciencia de la debilidad de la oposición y personajes aventureros,resueltos simplemente a explotar la coyuntura.Además a Carrillo le convenía ofrecer imagen de moderación,porque temía que las maniobras del postfranquismo le dejaran en la ilegalidad.Habría sido en verdad doloroso que los demás partidos,que nunca habían luchado realmente contra el régimen,sacaran todos los provechos a última hora.Le preocupaba en especial el PSOE,que rehusó integrarse en la Junta porque pensaba disputar el protagonismo a los comunistas,hasta dejarlos en la estacada si su legalización no resultaba aceptada finalmente.El gobierno español había exteriorizado actitudes francamente benévolas hacia el PSOE.
Para todos ellos la reasunción del poder por Franco,en el otoño,supuso una fuerte decepción.El Caudillo no podía durar ya mucho.Pero,¿cuánto?.
En octubre el PSOE celebró su XIII Congreso en Suresnes,cerca de París,con el patrocinio de la Internacional Socialista,especialmente de Mitterrand y de Craxi,aunque el apoyo material le llegaba fundamentalmente del SPD,el partido socialista alemán en el gobierno,liderado por Willi Brandt.La perspectiva de un no lejano acceso al poder espoleó crudas intrigas congresuales,y el grupo sevillano,de acuerdo con el vasco,desplazó definitivamente a los históricos del exterior.Tampoco faltaron querellas entre los del interior.El secretario general debía ser Nicolás Redondo,pero renunció,compitiendo por el poder Felipe González,Pablo Castellano y Enrique Múgica.Ganó González en circunstancias que Castellano y otros estimaron irregulares.Dos de los elegidos a la ejecutiva quisieron dimitir como protesta,pero Alfonso Guerra desconectó los micrófonos,impidiendo que sus explicaciones fuesen oídas.
El PSOE llegaba con un programa harto más avanzado que la Junta.También partidario de una ruptura democrática,hacía de las nacionalidades ibéricas la base del proceso constituyente,exigía el control democrático de la empresa pública y de la Seguridad Social,o la garantía de la sociedad como cobertura de las necesidades de los ciudadanos.Ideas de sonido radical,aunque lo bastante vagas como para ser interpretadas con mucha amplitud.González fundó su rechazo a la Junta Democrática en que esta alianza interclasista se hace desde una posición de derechas,burguesa,mientras que el PSOE aspiraba a una alianza con otros sectores,pero sin renunciar a un planteamiento de clase en la elaboración del acuerdo que tienda a la recuperación de la soberanía popular.Por consiguiente nos separan profundas diferencias,hoy por hoy,de la Junta Democrática.Lenguaje marxista clásico,de aire algo folclórico y oportunista.No por primera vez pretendía el PSOE situarse a la izquierda del PCE.
El PNV y el nacionalismo catalán siguieron llevando una vida mediocre,el PNV sin sobresalir en casi nada,y la Ezquerra fragmentada e integrada oscuramente en la Asamblea de Catalunya,que obtenía facilidades y auxilios económicos de grupos católicos y del de Pujol,sin por ello hacer sombra a un PSUC muy pro nacionalista,que suplía en cierto modo la debilidad del nacionalismo tradicional.
La manifestación clave de los nacionalismos en esta época siguió siendo la ETA,cuyo ejemplo inspiraba también a grupos nacionalistas catalanes,gallegos y canarios,aspirantes a imitarla,y despertaba admiración en todos ellos,incluso en los moderados.
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LXXXI.- Últimos años del franquismo (6)
El asesinato de Carrero Blanco abrió dentro de la ETA una nueva crisis,pues todo hacía prever una evolución democrática y probablemente autonómica.Contra esa evolución convenía actuar de manera resuelta e inteligente,pues la única salida aceptable,revolucionaria,consistía en la plena separación de España para constituir un Estado socialista y de habla vascuence exclusiva.Un sector señalaba que en los años anteriores el pueblo vasco no ha conseguido crear un Ejército popular de liberación;el desarrollo de la estrategia aceptada en la V Asamblea no nos ha llevado a una situación de guerra popular de liberación,sino que,junto a la lucha del resto de los pueblos del Estado español,nos ha conducido a las puertas de un proceso democrático-burgués.Por lo tanto debía acabarse con la estrategia de la división en cuatro frentes.En adelante debía crearse un movimiento ciudadano amplio que explotase las ventajas de la legalidad para defender el ideario etarra,bajo control de la ETA,pero formalmente independiente de ella.La ETA,a su vez,abandonaría los frentes cultural,obrerista y político,que nunca habían funcionado bien,y habían causado mil fricciones internas,y se convertiría exclusivamente en una organización armada para marcar el camino a la sociedad vasca con sus atentados,libres de servidumbres legales.Pues sólo los atentados habían convertido a la organización en un factor de primer orden en la vida política española.
Otros temían que por esa vía serían otros partidos quienes terminarían aprovechando la situación,gracias al hechizamiento que habían de producir en la población las libertades democráticas y la autonomía.En estas circunstancias la lucha armada,en coordinación con la lucha de masas y su radicalización,tendría en un principio que agudizar las contradicciones para luego,sin dejar lo anterior,pasar a las acciones complementarias de las luchas de masas,y en una tercera fase ir construyendo un Ejército popular,que tomaría el poder después de la destrucción del Estado.Se mantendría,pues,la división en frentes con vistas a una insurrección final.
Las diferencias entre las dos líneas no parecen muy profundas,pero ocasionaron las clásicas y acerbas acusaciones mutuas de liquidacionismo y similares.Las dos tendencias mantendrían la actividad terrorista,(militar en su lenguaje),como vía prioritaria para avanzar hacia la Euskadi libre y socialista.Las disputas internas terminarían en escisión,dando lugar nuevamente a dos organizaciones,llamada la defensora de la primera postura ETA (m),militar,y la de la segunda ETA (p-m),político-militar,conocidas popularmente como los milis y los poli-milis.
La escisión formal se consumó poco después de uno de los más sonados crímenes de la organización:el 14 de septiembre una bomba en la cafetería Rolando,de Madrid,causó 14 muertos y varias decenas de heridos y mutilados.La carnicería entraba plenamente en la lógica de la ETA,y resultó muy inconveniente para ella desde el punto de vista publicitario,pues aspiraba a justificarla alegando que los muertos eran policías,cuando no hubo policías entre ellos.La oposición,siempre dispuesta a justificar el terrorismo etarra,achacó inmediatamente la matanza al gobierno.La acción,aseguraban muchos,tenía los rasgos típicos de una provocación fascista,aunque tal tipismo nunca se hubiera dado en España.La ETA estuvo a punto de reivindicarlo,acusando de inconsecuencia a los simpatizantes antifranquistas,pero lo pensó mejor y decidió unirse a ellos,culpando también de la matanza a los fascistas.Como ocurriera en el atentado contra Carrero Blanco,en la infraestructura de este atentado colaboraron miembros del PCE,quizá al margen de la dirección,especialmente Genoveva Forest y su marido,el dramaturgo Alfonso Sastre.
En noviembre de 1974 comenzó su andadura el partido nacionalista Convergencia Democrática de Catalunya,liderado por Jordi Pujol,un partido nacionalista de derecha,pero no tan heredero del de Cambó como pudiera presumirse.Tendría un gran futuro,pese a la casi nula presencia de sus militantes en la lucha antifranquista.
El año 1975 resultó aún más movido.La primavera registró un importante éxito político de la Junta Democrática,al ser recibida a principios de marzo por la Comisión y el Parlamento europeos,lo que le otorgaba cierta legalidad ante el futuro político español.Carrillo quiso que Tierno Galván diera una rueda de prensa en Madrid,y se hiciera encarcelar,porque toda Europa le apoyaría.Recordaba lo que había significado el encarcelamiento de Alcalá-Zamora,Maura y otros miembros del Comité republicano en 1930 para remover a todo el país.Pero Tierno rehusó,quizá porque no tenía tanta fe en que el país se removiera.
Este éxito de la Junta tuvo un efecto en parte contraproducente para ella,pues alarmó a la socialdemocracia y a la democracia cristiana europeas,reacias a la hegemonía de un PCE tan lleno de iniciativas.Desconfianza aumentada por los sucesos de Portugal,inmerso aún en una situación harto caótica de evolución muy obscura,con un potente partido comunista empeñado en avanzar hacia su revolución,aparte de la proliferación de grupos maoístas no desdeñables.El PCE exhibía una política,llamada eurocomunismo,muy distinta de la de su correligionario luso,pero una larga experiencia histórica de disfraces y tácticas comunistas abonaba todos los recelos.
Por ello las internacionales democristiana y socialdemócrata redoblaron su apoyo al PSOE,como alternativa a la Junta del PCE.Y en junio de 1975 nacía la Plataforma de Convergencia Democrática,capitaneada por Felipe González,en la que entrarían el grupo democristiano de Ruiz Giménez,antiguo ministro de Franco y promotor del acercamiento al marxismo desde su revista Cuaderno para el diálogo;la Unión Socialdemócrata del antiguo falangista evolucionado hacia la izquierda,Dionisio Ridruejo;dos grupos maoístas partidarios,aunque no practicantes por el momento,de la lucha armada:la Organización Revolucionaria de los Trabajadores (ORT),procedente de asociaciones católicas,y el Movimiento Comunista de España (MCE),salido años antes de la ETA;y otras siglas y personajes en mezcla no menos variada y contradictoria que la Junta Democrática o la Asamblea de Catalunya.
Pues la Asamblea de Catalunya había optado por no integrarse en la Junta ni en la Plataforma,pero colaborar con las dos.Lo que convenía a los comunistas,pues así podían conocer las decisiones de la Plataforma.No les vino tan bien la pretensión del PNV de hacer lo mismo,y este partido hubo de elegir la Plataforma una vez la Junta le exigió definirse.La Plataforma venía mejor al PNV,no sólo por su imagen más moderada,y sus apoyos exteriores más amplios,sino porque los socialistas,sus socios en el gobierno vasco,habían aceptado,en septiembre de 1974,una declaración según la cual en 1936 el PSOE y los republicanos habían formado con el PNV y el ANV un Frente Nacional vasco,dirigido por el lehendakari Aguirre para luchar con las armas contra la rebelión.Esa versión,alejada de la realidad histórica,entrañaba la aceptación por los socialistas y republicanos de las tesis peneuvistas,no reconocidas por ellos en 1936,y con olvido de la permanente traición practicada por el PNV en el imaginario Frente Nacional.Y el PSOE aparecía mucho más favorable a los nacionalismos que el PCE.
Tanto la Junta como la Plataforma oscilaban entre sus radicalismos rupturistas y la conveniencia de transmitir al poder un mensaje de moderación.Mientras se fundaba la Plataforma,la Junta redobló sus esfuerzos para obtener reconocimiento internacional,y sobresaltaba a los gobiernos europeos y de EEUU con el anuncio de un supuesto golpe de Estado militar,previsto para impedir el establecimiento de la democracia en España.
La primera mitad de 1975 fue también la de la primavera de Praga.Dentro del régimen los impulsos evolucionistas chocaban con la inquietud ante la inaceptable evolución del vecino Portugal,y el llamado bunker argumentaba con aparente solidez para imponer al gobierno Arias constantes frenazos en la apertura.Quien entendió mejor la urgencia de tomar la iniciativa,si no querían terminar todos desbordados,fue Fraga Iribarne,político gallego procedente de la Falange y que en 1966,desde su cargo de ministro de Información y Turismo,había abolido la censura previa en la prensa y ampliado notablemente la libertad de expresión.Fraga,a la sazón embajador en Londres,propuso a principios de 1975 un plan de reforma democrática con admisión de los partidos,excepto el PCE y los terroristas.Franco no le dio el visto bueno,y el plan quedó aparcado.
Todo esto ocurría en medio de una considerable agitación laboral y estudiantil.Y en marzo fue elegido Tarancón presidente de la Conferencia episcopal,lo que no auguraba una mejora en las relaciones entre la Iglesia y el régimen.Sin embargo hubo en la Iglesia cierta marcha atrás con respecto a los años anteriores.Fue suspendida una asamblea cristiana promovida por el obispo Iniesta,de rasgos demasiado identificables con el marxismo,y el episcopado emitió un documento sobre la reconciliación,llamando a superar las viejas discordias,que parecían estar resucitando.El documento tuvo escaso impacto en la prensa,quizá por su tono poco estridente.La Iglesia iba a constatar pronto que sus radicalismos y sus ayudas a los partidos antifranquistas,en muchos casos decisivas,no le habían ganado gratitud alguna entre los beneficiados.
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LXXXII.- Últimos años del franquismo (7)
También en el ejército surgían atisbos de división,pues se formó la Unión Militar Democrática (UMD),de muy poca incidencia.Y a mediados de junio don Juan,acuciado por la impresión de derrumbe del régimen,y por la actividad de la oposición,tomó a su vez una actitud rupturista similar a la de 1945,que implicaba la descalificación de Juan Carlos.Este nuevo cambio de talante tendría tan escaso éxito como el de treinta años atrás,pero irritó a un Franco ya muy próximo a la muerte.
Aquellos fueron meses de intensísimas intrigas y maniobras tanto en el franquismo como en la oposición,con el 98 % del pueblo español impasible.Pero al comenzar el verano pasó de nuevo a primer plano el terrorismo.A partir de marzo la ETA emprendió una escalada de asesinatos individuales mediante su método tradicional,el disparo por la espalda.Así mató hasta el mes de agosto a nueve personas,policías en su mayor parte,más algunos taxistas,un conductor de autobús,etc.El ejemplo,en medio del enrarecido clima político,animó a otros grupos terroristas a pasar a la acción.Desde finales de los 60 se multiplicaron en España las organizaciones propensas a la lucha armada,maoístas,anarquistas o nacionalistas catalanes o gallegos.Unas y otras habían realizado atracos y atentados menores,pero entonces tres de ellas dieron el paso decisivo:la UPG gallega,el FRAP y el PCE(r),ambos de ideología maoísta.El segundo,sobre todo,contribuyó al recalentamiento político de aquel verano asesinando a varios policías.
El régimen volvió a endurecer las leyes,y restringió la información de la prensa,buena parte de la cual hacía sin mucho disimulo el caldo gordo a los terroristas.Y a finales de julio y principios de agosto la policía logró desarticular las principales organizaciones del FRAP y la ETA,dando la impresión de dejarlas fuera de combate.Entonces entró en acción el PCE(r),matando a un guardia civil e hiriendo a otro.Nuevas y espectaculares detenciones en septiembre contra la ETA (p-m),causándola algunos muertos cuando preparaba grandes atentados,dejaron a la organización fuera de combate por el momento.Los tribunales militares juzgaron a los detenidos,pronunciando once penas de muerte contra miembros del FRAP y de la ETA.
Enseguida se extendió,dentro y fuera de España,un formidable movimiento de solidaridad,similar al del juicio de Burgos cinco años antes.La unidad inalcanzada por la Junta o la Plataforma volvió a forjarse en la acción a favor de los terroristas,presentados como luchadores antifascistas y patriotas.Numerosos gobiernos extranjeros,intelectuales de izquierda,obispos,y el mismo Papa Pablo VI,pidieron clemencia a Franco.La presión interna y externa llegó a tal grado que casi todos dieron por conmutadas las penas,a semejanza de lo ocurrido en 1970.
Por desgracia la petición creó una impresión coactiva,al producirse en un clima de manifestaciones violentas y alegatos que hacían recaer toda la culpabilidad moral y política sobre el régimen,no sobre los terroristas,cuyas víctimas quedaban encima olvidadas y despreciadas.Además,a los ojos del gobierno español,el anterior perdón de las sentencias de Burgos no había servido para apaciguar la violencia,sino al contrario;y así fue y era.Estas consideraciones pesaron pues más que otras,y cinco de las sentencias,tres para miembros del FRAP y dos de la ETA,fueron ejecutadas a finales de septiembre.
Al instante se desataron por Europa las protestas y disturbios,con manifestaciones de redoblada violencia,retirada de embajadores,boicots comerciales,asaltos a locales y embajadas españoles,etc.La embajada en Lisboa sufrió saqueo e incendio,no acudiendo la policía hasta el final de la agresión.El gobierno holandés y el sueco de Olof Palme, -que moriría años después en un atentado-, discretos ante otras dictaduras,multiplicaron sus actos de condena al franquismo y de apoyo a los luchadores antifascistas españoles.La ejecución de terroristas reales o supuestos,o de simples disidentes,no era un hecho inhabitual en el planeta,pero sólo en relación al régimen de Franco despertaba tales oleadas de pasión.
En España,no obstante,los llamamientos a huelgas y manifestaciones encontraron poca acogida.Por eso,y con la idea de que,si no se replicaba con la mayor energía,el fascismo se saldría con la suya y amedrentaría a la sociedad durante años,el PCE(r) asesinó en represalia,el 1 de octubre,a cuatro policías en Madrid.Esa acción entraría en el nombre de la organización armada creada por dicho partido más tarde,el GRAPO (Grupos de Resistencia Antifascista Primero de Octubre).
El ferviente apoyo a los terroristas por parte de los demás nacionalistas y de toda la izquierda,muy a menudo en combinación con movimientos internacionales,no deja de constituir una tradición en España desde finales del siglo XIX.Pues España es probablemente el país europeo donde el terrorismo ha jugado un papel político más decisivo,siendo una de las causas fundamentales del hundimiento de la Restauración.La misma reanudación de la guerra civil va marcada por el asesinato de Calvo Sotelo.Y ahora parecía volver a ocurrir.
La oposición al franquismo reivindicaba la democracia y se justificaba en ella,pero el 98 % del pueblo (demos) era franquista,o no se oponía a Franco;y en muchos aspectos representaba un serio peligro para la convivencia.Resucitaba los fantasmas del pasado,respaldaba abierta o disimuladamente a la ETA,esperando beneficios políticos de sus acciones,asumía las doctrinas nacionalistas y volvía a la negación de España,tan acusada en los tiempos de entreguerras.La misma palabra España,substituida por Estado español,se hizo casi un tabú en esos medios.Sus principales fuerzas profesaban el marxismo,radicalmente antidemocrático.Su antifranquismo visceral colisionaba,en principio,con una masa del pueblo no descontenta con el régimen,como evidenciaba el fracaso reiterado a los llamamientos a rebelarse contra él.Además,aquella oposición se componía de grupos faltos de raíces en la población,de ideologías muy variadas,cuando no enemigas entre sí,que sólo reconocían la democracia como un medio para terminar superándola,como hizo el PSOE en 1931.Si el régimen se derrumbaba y ella tomaba el poder,no era difícil imaginar una nueva época de sacudidas en España.
A mediados de octubre Franco volvió a sentirse enfermo,y pronto entró en una prolongada y dolorosa agonía,aprovechada por el rey Hasán II de Maruecos para adueñarse de la colonia española del Sahara,con evidente apoyo de los EEUU.España perdía los últimos restos de su imperio colonial,pero de manera incruenta,y al revés que en 1898,el suceso fue acogido casi con alivio.La ONU había dictaminado que la población saharaui debía decidir en referéndum su futuro político,y Franco pensaba cumplir ese mandato.Pero España sólo contaba con enemigos en la zona,y las presiones internacionales llevaron al nuevo Jefe del Estado,Juan Carlos,a doblegarse y permitir la invasión marroquí,instrumentada como una marcha verde de masas exteriormente desarmadas,y encabezadas por el rey de Marruecos.
Franco falleció el 20 de noviembre,casualmente en el aniversario de la muerte de José Antonio Primo de Rivera,y también del líder anarquista Durruti,treinta y nueve años antes.Fue enterrado en el Valle de los Caídos,el gran monumento,presidido por una cruz visible a mucha distancia,y sobre los restos de combatientes de los dos bandos,que él ordenó edificar como recuerdo de su victoria sobre la revolución,y como emblema de reconciliación nacional,que no ha sido aceptado por la izquierda.
Sin duda Franco ha sido el personaje político español más destacado del siglo XX,pero no por méritos personales,sino por el cargo que ocupó durante tanto tiempo;como revelan las pasiones que su figura sigue levantando a treinta años de su muerte,y setenta del principio de la guerra civil,en 1934,cuando defendió la legalidad republicana frente al asalto de las izquierdas.
Desde luego el franquismo fue una larga dictadura,pero no todas las dictaduras tienen el mismo carácter.Si hacemos un balance global,Franco libró a España de una revolución comunista,y por tanto más totalitaria y antieconómica;también la libró de un proceso de disgregación,evitó su entrada en la II Guerra Mundial y presidió la época más prolongada de paz y prosperidad que había vivido España desde principios del siglo XIX.A su muerte España estaba más cerca del grupo de países opulentos de Europa,y sólo muy recientemente han vuelto a recuperarse los niveles de convergencia de 1975.Dejó,pues,un país no sólo próspero y con escasa delincuencia,sino también muy mayoritariamente moderado en sus actitudes políticas.Todo lo cual aseguraría un paso poco traumático a la que llaman democracia.Hasta su muerte,Franco siguió convencido de que el sistema de partidos sólo podía resultar nefasto para España,y si los partidos actuales funcionan mejor que funcionaron en la II República española,se debe a que la mayoría de los españoles actuales al régimen de partidos no lo llamamos democracia,sino partidocracia.
La mayor decepción y el mayor daño para él provinieron de la postura final de un sector de la Iglesia,que se hizo dirigente en ella.Franco estaba convencido de haber salvado a la Iglesia, por tanto le desazonó una Iglesia marxista,simiente y protectora de etarras;pues es indiscutible su acendrado catolicismo.
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Me parece interesante que abrás un foro sobre nacionalismo. Aportas muchos datos históricos que la mayoría de gente en este país desconoce. Pero ante la diatriba en la que nos vemos por tener en la Moncloa a un presidente megalómano y bisoño, ¿qué opinas?
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