Debates, dudas y charlas filosóficas
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YO POR MI MISMO
Oscar Portela
A Joaquín Meabe
No estoy aquí por un acto de voluntad sino de azar.
Es un caso de caso de horrorosa destinación o karma si lo queréis así. En los últimos años no he podido evitar los supersticiosos pecados que Zaratustra se prohibía a sí mismo. La enorme piedad y el desprecio hacia el hombre superior.
Dejemos de lado lo que sea el hombre superior. Para mí tiene aquel en demasía los rasgos del esclavo hegeliano que debe convertir el mundo en cosa (en negatividad) para sentirse liberado como amo y yo de sus deseos.
Esta es la esencia del trabajo del espíritu incluso y fundamentalmente (o coincidentemente con la praxis material) del ejercicio conceptual: convertir al mundo en cosa-objeto y al esclavo (el animal) en sujeto manipulable de su propio deseo: el amo.
No se trata de una exégesis de los pensamientos hegelianos o nietzscheanos y si del desprecio hacia ese mundo del trabajo conceptual o del espíritu que el esclavo conserva moviéndose como amo de la técnica y como aseveraría Blanchot por vergüenza de haberse convertido en hombre.
Más que el mutante hombre el simulacro humano en la imitación del algo que la filosofía llamó humano.
Mientras tanto el mundo de la representación que no es sino el mundo de la objetivación y cosificación del útil es para el amo el único espacio del trabajo.
Allí el último hombre hace reservorio de sus energías y consigue administrar el "mundo"- mundo administrado por el amo- hasta la explosión nuclear y el actual espacio cibernético.
Llegado a este punto la vida administrada no es sino concentración del falso "poder" del dinero y de las relaciones humanas que no son sino triviales pasatiempos de formas vacuas que posee el súper-esclavo de intercambiar bienes y hasta valores (desde aros y perfumes hasta bombas y espectáculos) que den a una sociedad que se hundirá en el barro como lo demuestra la gigantesca pantalla de la globalización de los últimos tiempos, la ilusión de que aun puede prometer estrellas, advientos, nuevas danzas o nuevos dioses y así parir nuevos cometas.
Todas las formas del trabajo que para el amo pulgón consiste sólo en la acumulación del valor transferencial de bonos, frutos del trabajo, de la bolsa virtual que rige los mercados del mundo.
No así los deseos, ni el mundo sacro intemporal que separa cada día más el mundo profano y tiempo sagrado.
DESPUES DE MEDIO SIGLO
Después de medio siglo me di cuenta que el trabajo semántico que hace huella y forma parte de la negación y el pasto que se convierte en nutriente no significa nada.
Nada para el mundo del trabajo del amo.
Una bomba puede transformar el mundo.
Un poema no. Así reza la oración del amo.
Una oración no puede transformar la hierba en infusión pero tal vez pueda transformar el corazón del hombre.
¿De qué estamos hablando?
¿Y en qué categoría reside éste discurso?
El pulgón dice soy feliz aún en tiempos de penurias e ignora que significa la penuria o cree en la “paideia”: en la salvación y en el progreso, en el mundo sustantivo y numérico (pitagórico y eleático), en la paz aguerrida y la superación de la violencia y el hambre, en el Dios que ha de venir , y se afirma en el mal que reside siempre en la otredad cultural: es decir que cree.
El poeta no cree. Como Orfeo sólo canta, esto es bajar y mirar a riesgo de quedar ciego el otro mundo.
El mundo de los muertos que no puede objetivarse y que no puede destruirse.
El poetizar que es sólo un viento dice Heidegger que nada dice.
QUE ES TRABAJO
Pena entonces que el trabajo conceptual y el trabajo poético-uno que ayuda al esclavo a convertirse en amo y el otro que da fuerzas al hombre para mirar más allá de éste presente- no sean considerados trabajo. Y estén condenados a la esclavitud, a la pobreza y la persecución, porque los vientos de la libertad auténtica suenan por ahí.
Después de mi inútil más de medio siglo buscando los tesoros perdidos siento envidia hacia el mundo fáustico de los amos que tan bien conducen los destinos del simulacro hombre a través de la ratio (razón).
Quisiera ser uno de ellos yo que debo trabajar y (producir) cómo una usina atómica o una represa solo para alimentar lo imaginario.
De lo contrario podría ser condenado por parasitismo o predicar la libertad como Sócrates en el mundo de los amos que no son sino parte de orden impuesto por el último hombre.
Conocer (co-nacer) resulta peligroso aquí pero consiste en hallar el origen del deseo.Yo quiero llorar por mi destino y el destino de los hombres sobre la tierra en la que todo deseo auténticamente creador se halla ausente.
Llorar por mi inutilidad palabra clave como lo afirman mis amigos y hermanos.
Pero sólo siento crecer en mí los pecados de Zaratustra. Ah maestro que me has consagrado a tu mal gusto la piedad y el desprecio por el hombre.
Nada me ata ya a la tierra enferma del pulgón que infecta toda la superficie del globo ni del amo que organiza guerras que son como diría Bataille: "Nuestra parte maldita".
Thanatos ha triunfado. El deseo de vida transformado en deseo vertiginoso de muerte y desmemoria- vida administrada, funcionariado de lo "real" y las “Lágrimas de Eros” que se esfuman lentamente deste mundo.
Se esfuman por mí como yo me esfumo para las lágrimas de “Eros”.
El tiempo del amo ha ganado la batalla.
El ser de lejanías ha desaparecido y sólo queda el instante que desaparece como una gota de rocío.
¿Qué puede atarnos hoy a la tierra? Acaso la ilusión de un Dios que sepa danzar como afirmaba mi querido Perse, todo consiste desde el punto de vista político y metafísico en que cada día se ensancha más la diferencia entre eternidad y tiempo.
OSCAR PORTELA
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