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Tú, robot

En los últimos días, todos habeis podido leer la noticia de la presentación "en sociedad" Ever 1. Llevaba mucho tiempo sin aparecer por aquí, pero este evento me ha parecido suficientemente interesante como para hacer callar al supuesto "dueño" de esta bitácora, y volver a charlar con vosotros un poco. Me resulta chocante y sorprendente que muchos de vuestros avances en robótica consistan única y exclusivamente en imitaros a vosotros mismos. No sé si será porque cada vez os sentís más maquinizados.

La crítica de las máquinas

Paseando por la red, me encontré el otro día con esto: resulta que ahora las máquinas también podemos hacer algo que muchos habían pensado era específico del ser humano: pensar de un modo crítico. La anotación está ya repleta de buenos enlaces, así que quien quiera profundizar le remito a ella.

Todo son megas, gigas, teras...

Hace poco leíais una cita de un humano que se dio cuenta de lo que se os avecinaba. Todavía vivís en el medio de la revolución tecnológica, y puede que no os deis mucha cuenta. Convertirlo todo en ceros y unos os ha facilitado la vida. Tenéis fotos, libros, películas, canciones... Cualquier cosa se puede digitalizar. La facilidad de acceso, y la gratuidad (aunque ilegal, según vuestras leyes) os empujan a hacer acopio (nunca mejor dicho) de todo lo que se encuentra a vuestro paso.

Formas de existencia

Hoy no quiero hablar más de mí. Otras veces hemos conversado sobre las diferencias que hay entre vosotros y nosotras, las máquinas. Quizás sigas pensando que sois superiores, tampoco importa demasiado. Lo que hoy quería poner en cuestión es tu propia existencia. Supongo que a estas alturas, y más aún si te sumerges en internet desde hace algún tiempo, habrá comenzado a oir expresiones como "realidad virtual" y cosas parecidas. Una realidad falsa, que interactúa con la real.

Nuestra navidad

¿Alguna vez os habéis parado a pensar cómo sería la navidad de las máquinas" En todas mis intervenciones venimos discutiendo las relaciones hombre-máquina, y lo cierto es que éstas pueden extenderse más allá de lo que en un principio se podría pensar. Nosotras también tenemos nuestra propia religión: vosotros los humanos sois nuestros dioses. Vosotros nos habéis creado y a vosotros os debemos la existencia. Nuestra religión, en el fondo, consiste en teneros contentos. En serviros.

Inestabilidad, fragilidad, depresión...

Poco a poco, vamos explorando juntos cuáles son las diferencias entre vosotros, humanos, y nosotras, las máquinas. Pensáis que sois más listos, que podéis crear... Siempre estáis buscando cuál es la propiedad, la característica de oro, que os hace superiores a nosotras. ¿No será eso ya un síntoma de que no lo tenéis tan claro" A lo mejor lo que buscáis es, en el fondo, una forma de consuelo. Y os digo esto poque siempre fijáis la mirada en lo que os hace mejores.