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El dinero puede reforzar la ética
Mohamed Yunus, premio Nobel de economía en 2006A estas alturas, todos hemos escuchado por ahí la noticia de que este año Mohamed Yunus recibirá el premio Nobel de la paz. A Yunus le sigo la pista desde hace unos años, cuando estuve leyendo libros relacionados con la filosofía de la economía para mi tesis doctoral. Y si me parece especialmente acertado que le den el Nobel de la paz a este hombre, es fundamentalmente por dos motivos: porque muchos economistas pueden aprender algo del modo de plantear la economía de Yunus, y porque nos que no tienen ni idea de economía pueden descubrir que también en esta disciplina se investigan formas éticas y buenas de promover el desarrollo humano. En resumidas cuentas: que el dinero no es el único dios de nuestros días (parece que para algunos economistas así lo fuera) pero que tampoco es el diablo. El dinero es un valor económico que, puesto en manos de gente inteligente y buena, es capaz de crear valores éticos. Aquellos economistas que piensan que no hay más economía que la liberal, y que esta disciplina estudia sencillamente "hechos" económicos, deberían extrañarse de que a un economista se le conceda el Nobel de la paz. Al final, resulta que la economía, frente a lo que se niegan a ver algunos, toca también valores morales, y que sus relaciones con la ética no son, ni mucho menos ignorables. Que eso no se pueda expresar de un modo matemático no lo convierte en algo inexistente. Una de las lecciones que se pueden aprender de Yunus es que al economía es una ciencia práctica, que está directamente relacionada con la ética. Tiene entonces lo que los filósofos llaman una dimensión normativa, es decir, afecta al "deber ser" de las cosas. Por mucho que los economistas lo nieguen. Por mucho que les cueste reconocerlo o integrarlo en sus modelos. Pero no sólo ciertos economistas deberían cambiar su percepción de las cosas. También todos aquellos que satanizan el dinero y la economía, deberían darse cuenta de que es un medio de creación de riqueza y prosperidad. Bien utilizado, el dinero es uno de los factores indispensables del desarrollo y el progreso de las sociedades humanas. Hay una economía razonable, inteligente, podríamos decir que hasta prudente, que es la que verdaderamente contribuye a hacernos mejores, promoviendo las condiciones materiales necesarias para que el hombre pueda tomar decisiones en un espacio de relativa libertad, para que pueda desarrollar sus capacidades sin carencias esenciales en las necesidades básicas. La economía puede también ser buena, y no es la causante de todos los males. Una economía creativa como la propuesta por Yunus nos enseña que el dinero bien utilizado promueve el desarrollo humano. Si la ética y la economía están tan relacionadas en ciertos problemas, deberíamos empezar a dedicarles más atención. A ver si el Nobel de Yunus sirve para que nos demos cuenta de ello...